Trovant y López deberán explicar en el Concejo el convenio de 500 cuadras

Trovant y López deberán explicar en el Concejo el convenio de 500 cuadras
Deberán concurrir el lunes al recinto legislativo ya que los ediles tienen varias dudas respecto al financiamiento de una obra que había sido licitada en febrero, pero sobre la que se debió dar marcha atrás, ante la falta de los fondos necesarios.
“Esta obra creo que traspasa la próxima gestión, con lo que estaremos endeudando dos gestiones”, sostuvo el concejal Gustavo Reyes.

El Concejo Deliberante tiene bajo análisis un convenio celebrado entre el Ejecutivo municipal y la provincia de Chubut, por un aporte de 32 millones de pesos para la obra de pavimentación y repavimentación de 500 cuadras en Comodoro Rivadavia. Se trata de un proyecto que ya había sido contemplado durante 2010 y objeto de análisis en el marco del tratamiento del presupuesto en ejercicio. Así, un año más tarde y con un nuevo convenio a la vista, los ediles tienen aún varias dudas respecto al financiamiento de la obra, por lo que el secretario de Hacienda, Ricardo Trovant, y el de Obras Públicas, Maximiliano López, deberán concurrir el lunes a dar las explicaciones del caso.

Según señaló el concejal Gustavo Reyes (Frente para la Victoria), el convenio en cuestión no precisa bajo qué figura se concreta el aporte provincial de 32 millones de pesos, es decir si se trata de un ATP (Aporte del Tesoro Provincial), subsidio u otro, además de que al no estar incluida esa suma en el presupuesto municipal, deberá ser ingresada bajo una ampliación o precisar si el monto señalado hará ingreso directamente en el presupuesto 2012.

Reyes también subrayó como otra “perla” del convenio que una de las cláusulas dedicada a la redeterminación de obra expresa que el Poder Ejecutivo provincial “podrá” hacerse cargo de dicha obra, lo que para el concejal significa lisa y llanamente que “estaremos sujetos al humor del gobernador para concluirla”. Así, el planteo efectuado en comisión, es que se realice una adenda (aclaración) al convenio para que tal verbo se transforme en un “deberá”.

“Esta obra creo que traspasa la próxima gestión, con lo que estaremos endeudando dos gestiones, y sin una adenda estaremos sujetos al humor de dos gobernadores para ver si nos dan una re determinación”, argumentó Reyes, al recordar obras hoy paralizadas por cuestiones similares, como la de la Ciudad Judicial.

LA OBRA YA HABIA SIDO LICITADA

El edil recordó además que cuando se dio tratamiento al presupuesto 2011, el entonces secretario municipal de Hacienda, José Luis Alassia, concurrió a explicar cómo sería el financiamiento de la obra en cuestión: la comuna destinaba una partida de 6 millones de pesos, aunque la inversión a realizar ascendía a $100 millones.

En tal contexto, se informó en dicho momento que la pavimentación y repavimentación de un total de 500 cuadras se solventaría con aportes de la comuna, del Estado provincial y “con aportes de entidades bancarias”, a razón de 30, 30 y 40 millones respectivamente.

Según se consignó en su momento “se iba a salir a pedir a los bancos”, por el que Reyes recordó que el planteo desde la bancada del Frente para la Victoria radicaba en el cuestionamiento de cuál de estos aportes habría que reintegrar.

“Nosotros planteamos que obviamente los aportes bancarios se devuelven, pero que si además había que reintegrar los fondos a provincia, el municipio terminaría financiando la totalidad de la obra”, planteó. También indicó que tras ello se aprobó para el presupuesto en vigencia, una partida inicial de 6 millones de pesos, para el comienzo de la obra.

A lo dicho, Reyes agregó que tras los daños en calles que arrojó el temporal del 13 de abril último, el Ejecutivo debió echar mano de $1,5 millones de la partida en cuestión para constituir el fondo de emergencia urbana, y que mas allá de tal reducción.

Además, cuestionó que en febrero la comuna llamó a licitación para la ejecución de la obra y publicó en el llamado que presupuesto era de 100 millones de pesos y no la cifra con la que se contaba realmente, equivalente a menos del 10% del total.

“Para que pueda llamarse a licitación debe estar presupuestado” criticó Reyes y reiteró que la disponibilidad entonces era de 6 millones de pesos, lo que constituye “un error garrafal”, que desembocó en la vuelta atrás del proceso licitatorio aún cuando se habían presentado dos empresas locales, que por supuesto ya habían comprado los pliegos.

Con el nuevo aporte de $ 32 millones, se abrirá un nuevo proceso licitatorio, en el que la empresa adjudicataria deberá también financiar parte del costo de obra.

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