"El tránsito en la ciudad está peor que nunca", dijo Arroyo

"El tránsito en la ciudad está peor que nunca", dijo Arroyo
El doctor Carlos Arroyo insiste con sus propuestas para ordenar el tránsito de Mar del Plata, cuando la sensación de descontrol por momentos parece ganar las calles de Mar del Plata.

El aumento del parque automotor y la falta de inversión en controles de tránsito son, según Arroyo, dos de las causas del problema.

"El tránsito en Mar del Plata está peor que nunca". Lo dice el concejal Carlos Arroyo, quien tras sus gestiones al frente de la Dirección de Transporte y Tránsito y de la Subsecretaría de Inspección General representa, para muchos marplatenses, un modelo de cómo enfrentar el problema más grave del ordenamiento urbano en Mar del Plata.

Arroyo desempeñó la titularidad de Transporte y Tránsito con estilo enérgico. Aquel paso por la función pública no estuvo exento de controversias que hoy perduran. No obstante, el hoy concejal siguió estudiando el tema y comprometiéndose con propuestas para mejorar la situación.

Al referirse a los factores que complican la circulación por las calles marplatenses, Arroyo apuntó: "El aumento desproporcionado de la cantidad de vehículos, también el incremento de los patentamientos de los cero kilómetro, caída de inversión en controles en tránsito y la inexistencia, a nivel de país, de un plan agresivo para reemplazar el transporte en camiones por el ferrocarril".

Antes de continuar remarcó que "la causa más grande de accidentes es la velocidad y el consumo de alcohol y drogas ilícitas. Aquí están las causas reales y más profundas".

En cuanto al diagnóstico para el tránsito marplatense, Arroyo subrayó "el descontrol del estacionamiento y el mal funcionamiento del estacionamiento medido por falta de adiestramiento en el personal, la falta de señalamiento vertical y horizontal, poco castigo al estacionamiento en doble fila, la no realización de caminos de cintura, y tampoco la delimitación de una zona de trasbordo a vehículos de menor porte de los turistas que vienen a los distintos hoteles de la ciudad".

Sin rotondas

-¿Qué otras medidas sugiere para afrontar este estado de emergencia?

-Hay un combo complejo, porque hay distintos factores que al no ser controlados han desquiciando todo el sistema.

Por ejemplo, es necesario reemplazar las rotondas de avenida Champagnat, fundamentalmente en Constitución y en Luro por centros de dispersión de distintos niveles y también comenzar a regular el estacionamiento construyendo espacios subterráneos en algunos casos aéreos, en lo que es la zona céntrica de Mar del Plata.

-¿Y se requiere una importante inversión?

-Sí, la inversión es importante pero es rentable y recuperable en términos relativamente breves. Es fundamental que cambien algunas reglas con relación al estacionamiento fundamentalmente en calles de entrada y salida como La Rioja, San Luis, San Juan, entre otras, que debieran tener estacionamiento en una única mano.

-¿El problema del estacionamiento es importante en este panorama caótico?

-Un problema importante es el de los volúmenes de tránsito, es decir la cantidad de vehículos que pueden pasar por unidad de tiempo por cada intersección: cuando esos volúmenes superan una determinada magnitud colapsa el sistema de semaforización y se producen las famosos nudos de tránsito. Además, cuando están estos grandes volúmenes de vehículos, los semáforos, más que representar una solución, se convierten en un problema técnico.

Más estacionamientos

-Llega el verano y los inconvenientes pueden agravarse seguramente. ¿Es necesario adoptar medidas ya para responder a las demandas estivales?

-El tránsito se prepara en el invierno, porque el turista se incorpora a lo que encuentra, entonces es la misma gente estable de la ciudad la que establece la conducta. La aprehensión rápida es la característica del visitante. Este llega y mira en un minuto cómo se puede resolver la circulación y actúa en consecuencia. A partir de lo que ve, hace lo que le parece o no. Si ve orden y cumplimiento de las normas se adapta rápidamente.

-¿Qué propuestas suyas sobre tránsito se encuentran pendientes?

-Ya ha tenido aplicación la idea de dejar los semáforos en forma intermitente en horas nocturnas, por razón de seguridad. He propuesto recientemente el proyecto para construir estacionamientos subterráneos para la zona céntrica, bajo las avenidas Luro y Colón, y tengo en estudio el tema de las rotondas para determinar si es necesario un derivador de tránsito, o si se puede resolver con un sistema de semáforos. Podría pensarse en un derivador hacia distintos lugares y en distintos niveles similar al del cruce Etcheverry. Así se evita el entremezclado de vehículos que están haciendo recorridos muy distintos y llegaría a cero la posibilidad de accidentes.

-¿Usted tiene iniciativas respecto de las motos, que también aumentan y lamentablemente protagonizan accidentes frecuentes?

-Sí... hay que establecer un régimen diverso para el otorgamiento de licencias de conductor según la cilindrada del vehículo. Y hacer estacionamiento adecuado en prácticamente toda la ciudad para motos y bicicletas. Hay que dedicarle su espacio porque en caso contrario se amontonan en las veredas, y generan un problema de seguridad serio.

--¿Usted cree que el control del tránsito es escaso o inexistente?

-No hay control, realmente, al menos no en la cantidad e intensidad que la situación lo reclama. No se cuenta con la cantidad suficiente de personal en Transporte y Tránsito ni se cuenta con los medios adecuados. Pero los problemas más graves no se van a resolver hasta que no se implemente lo que yo vengo planteando de hace rato que es la Policía Municipal. En la calles se dan cada vez reacciones más violentas. Ocurrió semanas atrás: que un conductor arrolló a unos inspectores, completamente alterado. Si existiera la posibilidad de que los agentes lleven preso a una persona que tiene comportamientos que generan riesgos graves, hasta se evitarían las confrontaciones. El comportamiento de los conductores sería más controlado".

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