El proyecto de la Casa Blanca para frenar el desempleo de 9.7% costará u$s 17.600 millones. Incluye exenciones tributarias a empresas que contraten personal
El Senado aprobó la versión final del proyecto por u$s 17.600 millones por 68 votos a favor y 29 en contra, y lo envió al presidente Barack Obama para su promulgación.
"Es el primero de lo que espero será una serie de planes de empleo que ayudarán al país a seguir logrando que la gente vuelva a trabajar", afirmó Obama.
Con las elecciones parlamentarias en el horizonte, los demócratas esperan poder mostrar su compromiso con la reducción del desempleo, que permanece elevado a pesar de que la economía comenzó a recuperarse de su peor recesión en décadas.
"Aún tenemos un largo camino que recorrer, no estoy alabando el lugar en el que se encuentra nuestra economía, pero estamos avanzando paso a paso", dijo la senadora demócrata Barbara Boxer.
Las bases del plan
El proyecto de ley enviado por el mandatario estadounidense exceptuaría a las empresas de pagar un impuesto a las nóminas del 6,2 % si contratan a trabajadores desocupados. Los empleadores recibirían además un crédito fiscal de u$s 1.000 en caso de que los nuevos trabajadores permanezcan en el puesto un año después de ser contratados.
Pero algunos economistas y legisladores liberales cuestionan esta parte del plan, diciendo que sólo favorecerá a las empresas que de todas formas planeaban expandirse.
El proyecto también entrega un subsidio a los bonos locales y estatales de construcción y asigna recursos por u$s 19.500 millones para apuntalar un programa de construcción de carreteras, extendiéndolo hasta fin de año.
Con respecto a los costos del proyecto, salvo la parte designada al fondo de autopistas, serán compensados con la sanción a evasores de impuestos en los paraísos fiscales extranjeros.
Finalmente la moción tuvo la aprobación de 11 senadores republicanos, aunque muchos de estos se habían opuesto en votaciones anteriores.
Por el momento, tanto la Cámara de Representantes como el Senado aprobaron proyectos de ley para estimular la creación de empleo por mayores montos que la creada por el presidente Obama, pero aún no lograron aunar las propuestas en una versión común.
Entre tanto, los demócratas de centro quieren reducir los gastos o elevar los impuestos en el presupuesto para evitar aumentar aún más el déficit presupuestario, que se estima tocaría un récord de u$s 1,5 billones este año fiscal, según datos de la Oficina de Presupuesto del Congreso. Por su parte, la Reserva Federal habló de una "estabilización" de la situación. Pero, la Casa Blanca estima que en 2011 seguirá habiendo un 9,2% de desempleo.

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