El triunfo cordobés despertó la ilusión en el PJ ortodoxo

Por: Martín Dinatale.

Más allá del zigzagueo que José Manuel de la Sota mostrará al momento de definir una postura a nivel nacional, lo cierto es que con el resultado de las elecciones de Córdoba quedó claro que el peronismo tradicional no está muerto definitivamente, como preveía el kirchnerismo acérrimo.

Por el contrario, la victoria de De la Sota abrió la puerta a una suerte de reorganización del PJ con la mirada puesta en 2015.

Se podrá llamar poskirchnerismo, habrá un "volver a las bases", como coincidieron varios dirigentes de peso, o se denominará "peronismo reciclado". Cualquier eufemismo es admisible en estas horas para asegurar que el PJ ortodoxo no renunció a su ambición de poder y que reforzó una cuota de poder que había perdido en los últimos tiempos con la aparición de movimientos juveniles como La Cámpora y otros sectores "cristinistas" ajenos al peronismo.

De la Sota adelantó que el domingo peleará las primarias con sus propios candidatos en detrimento de la lista de la Casa Rosada y con la desventaja de no contar con candidato presidencial. También pidió "que respeten la pluralidad". ¿Fue un mensaje directo al kirchnerismo salvaje que le cerró las puertas a muchos peronistas en el armado de listas de candidatos? ¿Implicará esta frase un retorno al sueño de ese "gran movimiento" que enunció Juan Perón?

Intendentes, gobernadores y legisladores del PJ tradicional, más cercano al antikirchnerismo que a la Casa Rosada, coincidieron ayer ante LA NACION en que en esta suerte de primavera del peronismo tradicional que impregnó la victoria de Córdoba, De la Sota se convirtió en "el mejor chofer" de la ambulancia de heridos que habrá después de octubre. ¿Será realmente así? ¿O el gobernador electo de Córdoba terminará acordando con la Casa Rosada para subsistir en su distrito y perderá el encanto que movió en la militancia tradicional del PJ?

No hay respuestas a estas dudas por ahora. En cambio, hay algunas certezas que la victoria del peronismo cordobés ya empezó a definir:

* Con el triunfo en el segundo distrito electoral del país, De la Sota se sumó con fuerza al pelotón de dirigentes como el salteño Juan Manuel Urtubey, el sanjuanino José Luis Gioja e incluso al bonaerense Daniel Scioli, que tienen la mirada puesta en la candidatura presidencial de 2015.

* Los comicios de Córdoba no hicieron más que generar un silencioso pase de facturas interno en la Casa Rosada. Es que antes de la muerte de Néstor Kirchner el histórico operador político del peronismo Juan Carlos Mazzón había alcanzado un acuerdo electoral con De la Sota, que luego fue hecho añicos por el secretario legal y técnico, Carlos Zannini.

* Los allegados a De la Sota aseguran que "El Gallego", como le dicen, no se jugará de lleno por Duhalde para los comicios de octubre porque sabe que el caudillo bonaerense tiene limitaciones electorales y lo considera parte del pasado político.

* En el rearmado del PJ que se vislumbra, la mayoría de los actores en juego cree que habrá que tener en cuenta el poder de la CGT y de su jefe, Hugo Moyano, como eje de negociación permanente con el electorado de base y con el empresariado. Los que mencionan este tema subrayan cierto distanciamiento que existe hoy entre Cristina Kirchner y el líder de los camioneros, hecho que se tradujo en el armado de las listas.

* Las elecciones de Córdoba dejaron una indiscutible lección en el PJ ortodoxo, y es que no se puede armar un proyecto político nacional sin incluir a los sectores del campo.

Alrededor de todo este esquema rondarán los nuevos realineamientos en el PJ y en el despertar peronista que generó la reaparición de De la Sota desde Córdoba. Pero la primavera peronista no surgirá para octubre próximo, sino para una etapa poselectoral con la mirada puesta en 2015..

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