Tristeza y recuerdos en la despedida

La casona del Partido Bloquista se vio desbordada por los asistentes que concurrieron a dar el último adiós al diplomático. Familiares, amigos, correligionarios y pasados adversarios políticos le rindieron homenaje al presidente del bloquismo.
Minutos antes de las 20.00 llegó la movilidad con el líder del Partido Bloquista a la sede de calle Mitre. Unas 50 personas esperaban el arribo del máximo referente en medio de un silencio profundo. Su hermano más chico, Alejandro Bravo, conjuntamente con autoridades partidarias trasladaron el féretro hasta el interior del edificio. A partir de ese momento se desató un peregrinar incesante de personas que quería ver por última vez a “Polo”, como se lo llamaba. El cuerpo de cadetes de la Policía de San Juan, honores que establece el protocolo, quedó esperando que la autorización llegara por parte de los familiares, quienes optaron por la sencillez.

VELATORIO_BRAVO_2La emoción era el común denominador en el salón principal y el consuelo no era suficiente para personas como la esposa e hijas del diplomático al igual que en los rostros de históricos dirigentes, pero principalmente en la persona de su amigo de la infancia, Enrique Conti.

El respeto a la figura del dirigente quedó totalmente demostrada ante la presencia de empresarios, dirigentes de partidos como el justicialista, Actuar, Coalición Cívica, radicalismo, PRO, Grupo 1852, entre otros. Pero el momento más emotivo se vivió cuando su madre, Ivelice Falcioni de Bravo, llegó al lugar. Tardando minutos para recorrer unos 20 metros, por las condolencias que le brindaban los asistentes, la madre llegó hasta su hijo, y en soledad, se quedó llorándolo.

El respeto que Bravo supo sembrar se vio reflejado ayer y quedará confirmado hoy cuando el canciller de la República Argentina Héctor Timerman, arribe pasadas las 10 de la mañana a la provincia para asistir a las exequias. En el mismo sentido, el Gobierno declaró el duelo provincial.

VELATORIO_BRAVO_3Amigo de ley y político con mucho código

Con esas palabras el primer mandatario provincial José Luis Gioja se refirió a la figura de Leopoldo Bravo. El Gobernador arribó a la casona de la calle Mitre pasadas las 22.00, acompañado por el vicegobernador Rubén Uñac y el intendente de la Capital Marcelo Lima. Gioja además relató que “compartimos muchos momento con Leopoldo, momentos políticos y momentos como amigos. Con Leopoldo se podía hablar y se podía acordar y las cosas que se acordaban se cumplían. Yo no sé si habré sido el último en haber hablado con él, pero la semana pasada le llamé y me atendió la señora y me dijo que no podía atenderme. Luego a los cinco minutos me llamó su hijo y me comunicó que Leopoldo quería hablar conmigo y así lo hicimos. Entre las cosas que me dijo manifestó que quería juntarse conmigo para arreglar ciertas cosas. Él tenía toda las esperanzas de ser candidato a gobernador porque su pasión era la política y estuvo militando hasta el último minuto”, dijo sentido el primer mandatario.

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