El triple juego de Kirchner en Ituzaingó

El santacruceño fogonea por un lado al intendente Alberto Descalzo y por otro intenta separarlo de su ladero, Horacio González, que tiene aspiraciones de destronar a su padrino político y se acerca a Moyano. Y por otra parte, como anticipó LPO, el ex presidente quiere que el socialista K, Ariel Basteiro, le saque votos a ambos mediante un acuerdo con Martín Sabbatella.
El ex presidente Néstor Kirchner tiene una sutil venganza preparada para dos dirigentes de Ituzaingó que en su momento fueron señalados por traición desde Casa Rosada.

Uno es el intendente, Alberto Descalzo, que es acusado de haber jugado por atrás en las elecciones del año pasado y haber fomentado las célebres listas colectoras.

Otro es el presidente de la Cámara de Diputados de la provincia, Horacio González –ladero de Descalzo- que desde su encuentro “rebelde” con legisladores en Pinamar en enero, es mirado con recelo desde el Gobierno nacional.

Lo que está haciendo el santacruceño es tratar de convencerlo a Descalzo que tiene que reelegir en el distrito que gobierna desde su creación en 1995, empresa a la que no está del todo decidido el intendente.

Y simultáneamente, lo está cebando a González para que se anime a competir por la intendencia, pese a que tenga que destronar a su mentor. El presidente de la Cámara baja, por las dudas, está tratando de conseguir el aval del líder de la CGT, Hugo Moyano.

“En Ituzaingó Kirchner es como Bielsa, juega con doble 9”, grafican en el PJ bonaerense embebidos de la fiebre mundialista.

Por si fuera poco, tal como anticipó La Política Online, el ex presidente también está fogoneando a través de una serie de grupos kirchneristas locales, al diputado nacional del socialismo K, Ariel Basteiro, para que conforme una alianza de centroizquierda con Martín Sabbatella, otro de los aliados del pingüino entre las sombras.

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