CHARATA (Agencia) - Según las estimaciones desde la Delegación del Ministerio de la Producción, en el departamento Chacabuco se sembraron unas ocho mil hectáreas de girasol, un porcentaje menos que la campaña anterior, mientras aumentó la superficie de trigo y cártamo.
“Estamos viendo menos girasol de lo acostumbrado debido, básicamente a lo que es el sistema de siembra directa. Hubo productores que tenían pensado hacer el cultivo, pero se encontraron con el problema de que no podían penetrar con la sembradora en esos primeros centímetros de suelo”, explicó el ingeniero Luis Silva, delegado del Ministerio de la Producción en el Departamento Chacabuco.
“En el departamento tenemos como viables de ser cosechados unas 8 mil hectáreas, más o menos. Después uno ve que la siembra no ha nacido bastante uniforme, por lo que habrá que ver qué decisión toma el productor, pero un porcentaje en siembra convencional y otro muy importante en directa estarían sumando esas 8 mil hectáreas”, agregó.
Respecto al área sembrada en esta nueva campaña, Silva dijo: “Hay un porcentaje menor a lo sembrado el año pasado, si bien la idea era que teníamos mayor humedad que la campaña anterior, pero cuando llegó la fecha de siembra, la sembradora pasaba por distintos grados de compactación y por lo tanto en ciertas áreas lograba colocar la semilla en un lugar con humedad, pero en el lugar que estaba compactado por herramientas, pasaje de cosechadoras o labranzas anteriores, la sembradora no lograba entrar y dejaba la semilla en un lugar que estaba aireado o no tenia la humedad para que se produjera una emergencia, a tal punto que después de la lluvia que tuvimos a mediados de septiembre, hay parcelas que recorremos y encontramos plantas con 30 o 40 días y plantas que estaban en emergencia en ese momento”.
La paloma
Respecto a la incidencia de la preocupación por los ataques de paloma a la hora de decidir si hacer o no girasol, Silva manifestó: “Creo que en algunas situaciones si, pero no a nivel general. En las charlas que uno tiene con el productor, sin dudas que le preocupa la paloma, pero a la hora de hacer girasol no se ha visto un daño importante, por lo que no fue un determinante”.
En relación a los posibles rendimientos, el ingeniero manifestó que la siembra de agosto es, quizá la que brinda mayor seguridad, en los promedios a través del tiempo, si bien la siembra de septiembre el año pasado dio buenos resultados, pero no ha visto después de la lluvia de septiembre una siembra importante, como se dio la campaña anterior
Más trigo
“El año pasado los productores tuvieron un buen rendimiento con el trigo, por lo tanto este año se ha incrementado el área sembrada en el Departamento Chacabuco (hay unas 16 mil hectáreas, lo que implica entre 2 mil y 3 mil hectáreas más que la campaña anterior) y también se sostuvo e incremento, en algunos casos el área sembrada de cártamo”, aseveró Silva.
Al mismo tiempo, señaló que al margen de la primicia que se dio en Charata, la mayoría de la cosecha de trigo va a estar para el 25 de octubre en adelante. En cuanto al estado del cultivo, el ingeniero aseguró que “algunos lotes, por distintos motivos están marcando algún veteado, ya sea que hubo un impacto por sectores de la helada y en otros casos por situación de suelo, pero en líneas generales uno ve que, si bien ya están en proceso de maduración varios lotes, hay que esperar porque hay plantas verdes”.
Números finales
Pensando en los resultados finales de la campaña Silva adelantó: “Nosotros estamos en un área de alguna manera marginal para lo que es el trigo, por lo tanto va a depender de la historia y la rotación de cada lote las novedades en rendimiento, pero los rindes van a estar en promedio a lo que, históricamente la zona da en trigo. No nos olvidemos que recién la campaña pasada, luego de varios años se pudo hacer el cultivo en forma masiva y no en lotes aislados como quizá uno veía en años anteriores, por lo que depende de la humedad que tenga el suelo en abril-mayo para que los productores realicen este cultivo, por lo tanto hacer trigo no está planteado en conseguir altos rendimientos, sino en el punto de vista de la rotación”.
Sin embargo, admitió que “obviamente que después que uno realiza el cultivo espera un buen rinde, pero lo normal es que nos encontremos con un promedio de 1200, 1500 kilos, por un motivo u otro; porque fueron afectados por heladas, porque se hace a 52 centímetros, porque se hace con menos densidad de semillas por hectáreas a la que uno debe hacer para obtener un rinde alto de trigo”.
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