El Tribunal de Faltas sigue saturado

Con frecuencia, se amontonan entre 50 y 60 personas en las dependencias de Blandengues al 100 para realizar diferentes trámites. El aumento de las infracciones de tránsito es uno de los motivos de la mayor concurrencia. Según el juez Ricardo Germani se necesitan cambios para una mejor atención.
El Juzgado de Faltas Nº 1, ubicado en Blandengues 152, está colapsado. Lo sostuvo tiempo atrás su titular, el juez de Faltas Ricardo Germani, y lo sufren decenas de bahienses que cada mañana colman el lugar para asistir a una audiencia, realizar una consulta o pagar sus multas.

Dentro de la vieja casona donde funciona la dependencia municipal el aire está viciado, es casi irrespirable. Entre 50 y 60 personas se amontonan esperando ser atendidas, mientras que en la sala destinada para esa larga espera sólo existen dos bancos de madera.

Las demoras más comunes para concretar una audiencia son de una o dos horas, aunque en algunos casos los trámites posteriores suelen elevar esa cantidad a cinco o más.

En el ambiente se percibe el malhumor. La falta de ventiladores o equipos de aire acondicionado, sumada a la carencia de ventanas que permitan el ingreso de aire o luz solar, ofrecen una sensación de ahogo y encierro.

Ana Schawz es una mujer de unos 60 años que llora de impotencia en un rincón de la sala de espera. Dice que le secuestraron la moto al marido por tener vencido el seguro contra terceros y que además tiene varias multas impagas por haberla estacionado en la vereda.

--¿Cuántas horas lleva esperando?

--Hoy unas cuatro, pero hace varios días que tengo que venir todas las mañanas para solucionar el problema, aunque todavía tengo la moto secuestrada y espero una resolución del juez --explica entre lágrimas--. El problema se agrava porque tengo una discapacidad que no me permite estar parada mucho tiempo. Además tengo claustrofobia y este espacio sin ventanas me genera una sensación bastante desagradable.

A su lado, una mujer de poco más de 30 confiesa haber perdido toda la mañana.

--Hubo una larga espera para ingresar a la audiencia, pero encima después tuve que ir a imprimir unas fotos para demostrar que las infracciones que me labraron eran incorrectas --dice, demostrando su malestar.

Y las historias siguen más allá.

--Usted...

--¿Nota para el diario? Ni se te ocurra, tuve que escaparme del trabajo para ver si llegaba a la audiencia, pero hay demasiada gente y me voy a tener que ir --cuenta un cuarentón con motivos justificados para no dar a conocer su nombre.

En el lugar siempre existe una guardia policial, porque además de la incomodidad que se percibe, el malhumor es un estado de ánimo en permanente ebullición.

--¿Se generan muchos conflictos?

--Sí, la gente se enoja bastante por tener que esperar e incluso donde uno levanta la voz todos comienzan a quejarse --detalla la mujer policía encargada de mantener el orden.

Sin mejoras. Según testimonios realizados en mayo por Germani, la dependencia municipal necesitaría incrementar la cantidad de empleados en un 30% para poder cubrir la demanda de manera eficiente, pero a cuatro meses de aquellas declaraciones el panorama es similar.

El juzgado ocupa a 36 personas, de las cuales 7 están dedicadas en forma exclusiva a la parte jurídica, pero a criterio de Germani el plantel se debería ampliar cuanto menos con otras 12, algunas con conocimiento específicos y otras para atender tareas administrativas.

"Además el lugar nos quedó chico. Habría que hacer algunas refacciones en el espacio como para poder atender de mejor manera a la gente o directamente mudarnos, pero hasta el momento no tenemos novedades en ese sentido a pesar de que planteamos la cuestión al municipio", dice.

El colapso que se percibe en el lugar se debe en buena medida al incremento de infracciones detectadas por inspectores de tránsito.

"Por cada 30 inspectores que se tomen en el CUIM (Cuerpo Unico de Inspectores Municipales) se deberían incorporar 5 personas en el juzgado, debido a que cada acta labrada genera una causa que debe resolverse mediante audiencias o expedientes administrativos. Mientras tanto, con la misma planta de empleados de siempre se debe atender hasta el 50% más de expedientes cada semana, teniendo en cuenta que se labran unas mil infracciones semanales", señala.

"Feroz". El juez Germani reconoce que los equipos con los que cuenta son obsoletos, a la vez que admite la ausencia de ventiladores o un equipo de aire acondicionado. "Ahora que vienen los meses calurosos y la gente se amontona resulta mucho más complicado el trato, porque les molesta tener que esperar o pasar calor. La realidad es que el trabajo acá resulta feroz, con audiencias permanentes, cobro de multas y otro tanto de causas, más allá del tránsito, que requieren mucha atención y dedicación".

Comentá la nota