Luego de un informe publicado el domingo por "La Nueva Provincia", la Municipalidad dispuso la medida, al menos hasta que encuentre un edificio más amplio y mejoren los recursos.
Así lo hizo saber ayer a este diario el jefe de Gabinete municipal, doctor Gustavo Mena, luego de informes publicados por "La Nueva Provincia" --el último de ellos, el domingo--, dando cuenta del colapso que sufre el inmueble de la calle Blandengues 152.
"Nos reunimos con los jueces a cargo del lugar y con el Sindicato de Trabajadores Municipales y están de acuerdo con la medida de establecer un doble turno. Ahora tenemos que organizarlo, es una gestión administrativa que esperamos resolver en breve", explicó el funcionario.
Agregó además que la idea es distribuir el personal existente --son 36 empleados, 7 de los cuales se dedican exclusivamente a la parte jurídica-- de modo de cubrir las dos alternativas operativas de atención al público.
"Es una medida paliativa, hasta tanto resolvamos la necesidad de espacio que tiene el juzgado", remarcó Mena.
De larga data
Hace tres meses, este diario ya había reflejado la situación del Tribunal de Faltas, mediante fotografías que evidenciaban decenas de expedientes apilados en escaleras y rincones de la casona que ocupa, al tiempo del fastidio de la gente que debe esperar hasta cuatro horas para ser atendida.
La situación se agravó como consecuencia del enorme crecimiento que registran las actas de infracción de tránsito, las cuales alcanzan un promedio de 4.500 al mes.
En su momento, el titular del juzgado Nº 1, doctor Ricardo Germani, alertó que a medida que aumentan los agentes del Cuerpo Unico de Inspectores (CUIM) debería incrementarse el número de empleados del ente tribunalicio.
Por otra parte, señaló Germani la necesidad de contar con un adecuado equipamiento informático.
Están casi abarrotados
Durante un relevamiento especial, este diario pudo establecer la semana pasada que, a diario, entre 50 y 60 personas se amontonan esperando ser atendidas en la sede judicial, mientras que en la sala destinada para esa larga espera sólo existen dos bancos de madera.
Las demoras más comunes para concretar una audiencia son de una o dos horas, aunque en algunos casos los trámites posteriores suelen elevar esa cantidad a cinco horas o más.
En el ambiente se percibe el malhumor. La falta de ventiladores o equipos de aire acondicionado, sumada a la carencia de ventanas que permitan el ingreso de aire o luz solar, ofrecen una sensación de ahogo y encierro.
Según Germani, la dependencia comunal necesitaría incrementar la cantidad de empleados en un 30% para poder cubrir la demanda de manera eficiente. Algunos con conocimiento específico y otros para atender tareas administrativas.
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