Los tres prófugos volvieron a la Unidad de Detención

El viernes por la noche se concretó la expulsión de Chile de los reclusos Cancino, Bórquez y Villegas por parte de la PDI, que los entregó a las autoridades judiciales y policiales de la provincia, en el paso fronterizo San Sebastián. Ayer fueron indagados, y volvieron a la Unidad de Detención de la que escaparon.
El trámite de expulsión lo llevó a cabo personal de la Brigada de Investigación Criminal junto al Departamento de Extranjería y la Policía Internacional de Punta Arenas, todas divisiones dependientes de la Policía de Investigaciones de Chile, bajo la jefatura de los subcomisarios Arnoldo Valdéz y Maximiliano Negrete.

En tres móviles desde Punta Arenas arribaron el viernes por la noche al paso fronterizo San Sebastián argentino, donde los aguardaban el juez Héctor Ochoa junto al secretario de Seguridad, Daniel Facio, y el comisario Daniel Moraga, a cargo de una división de Servicios Especiales que trabajó en el perímetro de seguridad y traslado posterior de los detenidos José Cancino Saldivia, Claudio Bórquez Cárdenas y Daniel Eduardo Villegas.

Una vez realizado el trámite migratorio, y una inspección médica en el lugar por parte de un profesional médico de la fuerza policial, los tres reos fueron llevados a la comisaría Primera donde se los alojó por algunas horas.

Ayer por la mañana los tres reclusos comparecieron a los tribunales del Campamento YPF, donde el juez Ochoa los indagó por el delito de «evasión», negándose a declarar cada uno de los tres detenidos.

Una vez concluido este trámite, y bajo una fuerte custodia, Cancino, Bórquez y Villegas volvieron a la Unidad de Detención Nº1, de la cual escaparon diez días antes exactamente, siendo recluidos en las celdas de aislamiento por los primeros días de lo que es su regreso.

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