Tres elecciones y ninguna alegría para CFK

Ya se puede escribir esto. No hace falta esperar el resultado: Córdoba será la tercera elección consecutiva, en distritos importantes, que le dejará un regusto en el paladar al Gobierno nacional. En la Provincia, CFK tendrá que elegir, en la madrugada del 8 de agosto, entre probar el agridulce, el semiamargo y el amargo. Y nadie habla de chocolates.

Hoy vota Santa Fe y si se confirman todos los vaticinios, será ratificada la coalición entre socialistas y radicales que lidera el gobernador saliente y candidato presidencial Hermes Binner. La semana que viene será el balotaje de Ciudad Autónoma de Buenos Aires, con una victoria cantada, por márgenes que como máxima aspiración pueden no ser de escándalo, para el jefe de Gobierno y líder del PRO Mauricio Macri.

¿La gente vota para un cambio o elige la continuidad? Puede parecer una paradoja, pero de acuerdo a cómo se interpreten, es lo único que podría tranquilizar a CFK de estos triunfos opositores.

En dos semanas llegará el turno de Córdoba y si hay algo seguro es que la Casa Rosada no celebrará ningún resultado. Las tensiones entre el PJ cordobés y la heterogénea militancia K local, que llegaron al punto de que el peronismo no podrá llevar en su boleta para diputados nacionales a la Presidenta, impedirán que se facture a escala país un eventual triunfo de José Manuel de la Sota. De hecho, la ausencia de fotos del candidato con la postulante para la Presidencia, que hoy es una de las dirigentes con mayor imagen positiva en la provincia (incluso, con valoraciones superiores al propio postulante), es una muestra que el desamor ni siquiera se suspende por mutua conveniencia.

La semana que pasó se atizó la pulseada por el voto opositor entre Luis Juez y Oscar Aguad, en una demostración clara de lo que buscan ambos: ser el otro polo de De la Sota. Juez articula con Binner y una hipotética victoria del ex intendente le daría un empujón al socialista, dividiendo el electorado con Ricardo Alfonsín, el radical que estaría segundo en las encuestas a nivel nacional. Juez es un opositor, pero su posible triunfo es un bocado semiamargo puesto que con la opción Binner fortalecida, la primera vuelta de Cristina depende sólo de ella: así nadie se le podrá poner a menos de 10 puntos de distancia.

De ganar Aguad, la lectura nacional será que la sociedad cordobesa premió al opositor más fervoroso de los K. No hay forma que eso no se trate de un bocado amargo.

Extrapolaciones nacionales afuera, lo que quedan son 12 días de intentos de persuasión y otros 2 de silencio forzoso, que son los que definen la elección, según acuerdan consultores y encuestadores, hoy de temporada alta. Las fotos que muestran los expertos en este momento (con un margen de error que los disculpa de antemano) marcan un escenario dividido en tres jugadores ubicados a menos de 10 puntos de diferencia. Eso, de sostenerse así, lleva a un final cerrado, que será un enorme desafío para el nuevo sistema electoral de boleta única que se estrenará el 7 de agosto. Luego del trauma del 2S, en 2007, no habría peor derrota para la política local que la del sistema creado para restituir la confianza.

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