Tres ciudades se abrazan en una movida solidaria

Vecinos de La Plata, Berisso y Ensenada se movilizan para que Agustín pueda operarse en China
En los últimos meses el nombre de Agustín Alderete, el niño de Berisso que sufre parálisis cerebral, secuela pulmonar y epilepsia, movilizó a miles de vecinos e instituciones de la región que realizaron todo tipo de eventos para que pueda reunir los fondos para viajar a China y hacer el tratamiento con células madre que “le devuelva una vida”, como cuenta Romina, su madre.

Todos están conmovidos por esta lucha que “Agus” protagoniza desde que nació, por eso no es extraño que sólo durante este fin de semana se hayan organizado cuatro eventos para ayudar a la familia a reunir la abultada suma de dinero que les permitirá hacer otro intento para que el nene recupere la calidad de vida que tuvo hace unos años atrás. En su casa de Berisso, su madre y sus abuelos viven pendientes del niño que desde hace dos meses tiene internación domiciliaria y es asistido durante las 24 horas por una enfermera.

desde el primer dia

Romina resume la historia de su hijo sin perder las esperanzas, “Agus nació sin respirar, no se sabe si eso fue debido a una malformación. A los dos meses tenía problemas para alimentarse y descubrimos que iba a necesitar rehabilitación, de inmediato comenzó con la estimulación temprana y desde los 2 años hasta los 10 lo llevamos a APRILP”.

Sin embargo la pelea a la secuela de la parálisis cerebral no fue lo más duro que tuvo que soportar este “gladiador”, porque en el 2010, a causa de una enfermedad respiratoria tuvo que ser internado en el Hospital de Niños y su vida corrió peligro.

“Estuvo 28 días con respirador, los médicos nos habían preparado para lo peor. A partir de ese momento las convulsiones fueron muy duras y hubo que medicarlo con remedios muy fuertes que lo mantienen dormido. Por eso cuando me enteré del tratamiento con las células madre quise hacer un nuevo intento, quiero que él vuelva a sonreír y deje de tener convulsiones”, dice Romina.

Ese episodio marcó un antes y un después en la vida del niño y de su familia que aún con las limitaciones que siempre tuvo, estaban acostumbrados a llevarlo a pasear, verlo sonreír e ir haciendo lentos, pero sostenidos adelantos. “Ahora tiene la mirada perdida por los remedios, tenemos que sacudirlo para que se despierte y pueda comer, cuando antes él comía con ganas, pero lo que más me duele es que dejó de sonreír”, señala la mamá.

Con el propósito de “darle una vida” a “Agus” empezó una gran cruzada que se inició con el acopio de tapas de gaseosas y siguió con la Fiesta de la cerveza, eventos en gimnasios, aportes en una cuenta especial, desfiles, obras de teatro, partidos de fútbol a beneficio, peñas de jubilados, programas nacionales de televisión que trataron el tema y hasta la participación de cantantes como “El Polaco” que actuaron para él. Pero sin dudas, uno de los actos de solidaridad que más la emociona es el de la familia Peluso que le donó 49 mil pesos que habían reunido para operar a su hijo del corazón. “Ellos contaban con ese dinero para operar al nene en la fundación Favaloro, pero como lo operaron en el Hospital de Niños, no lo necesitaron y decidieron donárselo a Agus. Lo mismo voy a hacer yo si nos queda dinero de la campaña”, asegura la mamá. Romina, asistente social que se gana la vida trabajando en dos escuelas de Berisso, se muestra agradecida con todos los que la ayudan. “Hay un grupo de trabajo de unas 20 personas que organizan los eventos. Tenemos que reunir 60 mil dólares para los dos viajes que necesita el nene”, sostiene Romina. Con una fecha de viaje tentativa para el mes de octubre, Romina asegura que esta nueva chance que tendrá en el hospital Beijing Shizhentang le dará chances a Agus de mejorar, algo que siente que le debe a este gigante que viene dando batalla desde hace 11 años. “Estar encerrado en una pieza o es darle una vida y yo quiero que él vuelva a sonreír”, dice la mujer.

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