Tres atentados terroristas en Paquistán, el más grave de ellos contra una procesión de fieles chiitas en la ciudad de Quetta, dejaron por lo menos 58 muertos y unos 200 heridos, en una ola de ataques contra minorías religiosas del país, en pleno mes sagrado musulmán del Ramadán.
La explosión causó por lo menos 50 muertos y más de 100 heridos entre los 2500 asistentes a un acto convocado por la principal organización estudiantil chiita del país. Tras el atentado, una turba destruyó comercios y se enfrentó con las fuerzas de seguridad, a las que acusaron de no proveer de suficiente protección, según medios locales.
El primer ministro paquistaní, Yusuf Raza Guilani, condenó el ataque y ordenó que se abriera una investigación para esclarecer los hechos.
La de Quetta fue la tercera acción terrorista del día en Paquistán, tras otras dos registradas antes en el conflictivo noroeste del país. En la ciudad de Mardán, un suicida se inmoló al ser interceptado por las fuerzas de seguridad en la entrada de un templo de la secta minoritaria ahmedi, mientras que en Peshawar un policía murió por una explosión.
Las minorías religiosas en Paquistán son blanco frecuente de los ataques de talibanes aliados de la red terrorista Al-Qaeda y de otros grupos radicales.
Además, ayer, los talibanes paquistaníes amenazaron con atacar a Estados Unidos y a Europa, dos días después de que Washington anunciara haber incluido al grupo paquistaní Tehrik-e-Talibán en la lista de organizaciones terroristas internacionales.
"Pronto apuntaremos a Estados Unidos y a Europa; nos vengaremos de sus ataques", advirtió un comandante de Tehrik-e-Talibán.
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