Según datos de la Red Solidaria cada dos horas en nuestro país, muere un chico menor a 5 años por causas ligadas a la desnutrición. Además hay en la Argentina 260.000 niños de 0 a 5 años con algún grado de desnutrición y son 2.100.000 argentinos, los que no tienen asegurada su comida diaria lo que implica que aproximadamente 330.000 familias argentinas padecen hambre.
ANIN y CONIN tienen como metodología educar a las madres, darles herramientas para que los chicos tengan una mejor nutrición.
Objetivos
ANIN trabaja con los niños desde los 45 días a los 5 años, donde se les realiza una evaluación, entre trabajo social, pediatría y nutrición, y si se observa una desnutrición se incluye a la mamá y al niño dentro del proyecto. Se les da el alta cuando consiguen un grado de nutrición adecuado o cumplen con la edad, en este sentido una de las nutricionistas del equipo, Gabriela Gastaldi comentó que "los podemos derivar a otras instituciones o se puede citar a los chicos para tener un seguimiento pero no asisten regularmente a ANIN".
Otra de las nutricionistas, Eugenia Urra afirmó que la edad hasta los cinco años se debe a que "está en plena vigencia el desarrollo del cerebro del niño, y además entra en juego otra institución como la escuela que puede apuntalar a la mamá".
"La formación del sistema nervioso central está determinada en los primeros 2 años de vida. Si durante este lapso el niño no recibe la alimentación y estimulación necesarias, se detendrá el crecimiento cerebral y el mismo no se desarrollará normalmente, afectando su coeficiente intelectual y capacidad de aprendizaje; corriendo el riesgo de convertirse en un débil mental. Este daño afecta a toda la sociedad ya que la principal riqueza del un país reside en su capital humano, y si éste está dañado, ese país no tiene futuro", considera el presidente de CONIN, el Dr. Abel Albino.
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