"El tren venía funcionando mal"

Como cada mañana, Malena Callaqueo viajaba hacia su lugar de trabajo. Como cada mañana, los vagones estaban abarrotados de gente y, como cada mañana, la seguridad, el confort y el bienestar arriba del tren era más una utopía que una posible realidad. Pero esa mañana fue muy distinta.
Un terrible choque, estruendo, gritos y cuerpos encima suyo. La inercia de la masa la puso en pie y la llevó hacia fuera, allí donde le tocó ver todo el horror.

"No me pasó nada porque estaba justo parada al lado de la puerta, el tren estaba muy lleno, con mucha gente alrededor, entonces el golpe fue amortiguado porque no chocamos con butacas ni caños. Yo no estaba agarrada de nada y se me cayó mucha gente encima, no recuerdo haber echo fuerza para levantarme porque la inercia de la gente me llevó hacia fuera", recordó Malena en parte de su relato.

Callaqueo es oriunda de General Pico y fue una de las más de 700 personas heridas que dejó el mortal accidente de la línea Sarmiento de trenes en la Ciudad de Buenos Aires, el miércoles por la mañana en la estación de Once. La tragedia, una de las mayores en la historia ferroviaria del país, se cobró la vida de 50 personas.

"Cuando salgo del tren y camino hacia los primeros vagones ahí sí empecé a ver gente fracturada, narices rotas, con cortes y la escena horrible de la gente que no podía salir, que estaba atrapada y las puertas no se abrían. Estaba en estado de shock y me fui por mis propios medios, no quise quedarme a presenciar eso, ya había visto suficiente, lo pienso y me parece imposible lo que pasó, pero están ahí las imágenes...", señaló Callaqueo en una entrevista que dio ayer a Radio Noticias.

En su relato, la joven aseguró, al igual que otros pasajeros, que el tren no funcionaba correctamente. "El tren venía funcionando mal, frenaba medio bruscamente, cuando abría las puertas se iba para atrás, como que no funcionaba bien, pero cuando estás arriba no creés que no tiene freno o va a pasar algo así, es inimaginable un accidente así", aseguró.

"Acostumbrados"

Callaqueo viajaba en el tercer vagón de la formación que chocó contra la cabecera de la línea y, como habitual usuaria de ese medio de transporte, lamentó las condiciones en que deben movilizarse los pasajeros.

"Lamentablemente estamos acostumbrados a acostumbrarnos a este tipo de situaciones. El accidente fue en un horario pico, y en estas últimas semanas es terrible lo que pasa con el transporte en Capital, porque aumentaron las tarifas de los otros servicios como colectivos y subtes entonces mucha más gente usa el tren porque supuestamente es el transporte más barato, más seguro y más rápido, pero ponerse a analizar el estado en que están los trenes es indignante", lamentó.

En tal sentido, la joven oriunda de General Pico afirmó que "son trenes muy viejos, que utilizan entre ocho y nueve vagones, algunos no tienen puertas y en general están es muy mal estado. A veces las puertas se traban y tardan en abrirse, aunque también la gente decide viajar con las puertas abiertas, por el calor y porque quieren bajar más rápido cuando llegan a la estación", mencionó Callaqueo.

Aunque fue por sus propios medios a un hospital para que la revisen, Malena ponderó el trabajo que desarrollaron los equipos de emergencia sanitaria. "Me pareció bastante rápido como trabajó la gente del Same, hubo dos helicópteros, traslados rápidos, yo no me atendí ahí en la estación porque había mucha gente y estaba en estado de shock, pero creo que fue bastante bueno el operativo".

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