La falta de pasajeros obligó a la compañía ferroviaria a modificar su esquema inicial en el vecino país. El tren llega a Uruguay con alrededor de 40 pasajeros, el 25% de su capacidad. Demora cuatro horas desde Salto a Paysandú.
Luego de 30 años, Uruguay y Argentina volvían a estar unidos por ferrocarril y el hecho fue muy festejado por ambos gobiernos. Con enérgicos discursos, bombos y platillos, la novedad fue vivida como un mojón más en el intento por fortalecer la integración entre ambos países. Cinco meses después, el Tren de los Pueblos Libres redujo la ruta que tenía prevista inicialmente por falta de pasajeros y en general llega a Uruguay con menos del 25% de su capacidad.
El servicio está a cargo de TBA, una empresa privada argentina que opera en las vías uruguayas autorizada por la Administración de Ferrocarriles del Estado (AFE). El servicio es semanal. Todos los viernes, el ferrocarril cruza la frontera. Durante sus primeras frecuencias, partía de Pilar (provincia de Buenos Aires), pasaba por Salto y luego llegaba hasta el centro del país en Paso de los Toros.
Ingresaba los viernes a las 18:48 y llegaba al departamento uruguayo de Tacuarembó en las primeras horas del sábado.
La empresa pidió autorización para cancelar ese último destino y a partir del 4 de noviembre se modificó el trayecto. El ferrocarril dejó de viajar a Paso de los Toros y su último destino en Uruguay pasó a ser Paysandú, según informó a El Observador el gerente general de AFE, José Núnez.
La falta de pasajeros fue lo que obligó a la compañía ferroviaria a modificar su esquema inicial. El día del primer viaje, las autoridades de AFE informaron que los empresarios se fijaban como objetivo que el ferrocarril llegara hasta Montevideo, pero esa posibilidad hoy parece lejana.
A través de ese medio de transporte ingresan y salen de Uruguay entre 30 y 40 personas por servicio, según informó Núnez. El tren tiene capacidad para 140 personas.
“Es importante el hecho de reconstruir una cultura de transporte ferroviario de pasajeros. Sin duda que hay que dar otro confort y poder desarrollar otras velocidades para que pueda realmente tener mayor (volumen)”, dijo el jefe de AFE.


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