La tregua en Siria, al borde del fracaso

En un confuso episodio, varias personas murieron en una explosión en Hama; el gobierno y la oposición se acusan mutuamente

DAMASCO.- Dos semanas después de su inicio, la tregua impulsada por la ONU para detener la violencia en Siria quedó herida de muerte, cuando varias personas perdieron la vida ayer en Hama por la explosión de un edificio, en un confuso episodio en el que el gobierno y la oposición se acusan mutuamente.

Mientras los grupos disidentes culparon a las fuerzas de seguridad de bombardear el edificio y elevaron la cifra de muertos a 70, Damasco indicó que se trataba de un accidente en una fábrica de explosivos de los grupos rebeldes y dijo que eran 16 las víctimas.

La ciudad de Hama, situada en el centro del país, parece condenada a revivir su historia. En 1982 fue escenario de una matanza ordenada por Hafez al-Assad, padre del actual mandatario y líder del clan que gobierna el país con mano de hierro desde hace cuatro décadas. Miles de personas murieron cuando el ejército aplastó una rebelión islámica.

El ataque de ayer en Hama es una de las tantas violaciones de la tregua acordada por el gobierno de Bashar al-Assad y la oposición e impulsada por el enviado de la ONU y de la Liga Arabe, Kofi Annan.

Pese a los esfuerzos de la ONU por mantener el alto el fuego, la tregua parece estar al borde de la muerte. El martes pasado, Annan consideró el nivel de violencia en Siria "inaceptable" y pidió al gobierno por enésima vez que retire los tanques de las ciudades y deje de disparar, como lo establece el plan de paz.

En la misma línea, ayer, el secretario general de las Naciones Unidas, Ban Ki-moon, dijo que el gobierno sirio no respetó su promesa de retirar sus efectivos y sus armas pesadas de las ciudades y sostuvo que debe hacerlo "sin demora".

Por su parte, el gobierno sirio acusó ayer a "grupos terroristas armados" de haber "intensificado matanzas, explosiones y agresiones, cometiendo más de 1300 violaciones" al alto el fuego.

Ayer, el bloqueo informativo impuesto por el régimen sirio impidió a la prensa internacional verificar las informaciones procedentes de Hama.

Según los grupos opositores, las fuerzas del régimen bombardearon el barrio de Mashaa al-Tayar en Hama, habitado en su mayoría por familias procedentes de la ciudad de Homs, que se tuvieron que desplazar por la represión del régimen contra esa localidad.

Los bombardeos en Hama, de acuerdo con el opositor Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), comenzaron el lunes. De todos modos, la organización con sede en Londres dijo que en la explosión de ayer murieron 16 personas.

Observadores

En tanto, los Comités de Coordinación Local denunciaron que 462 personas, entre ellas 34 menores, murieron por la represión del régimen de al-Assad desde la llegada de los observadores de la ONU a Siria, el 16 del actual.

La tarea de los observadores de la ONU es controlar el alto el fuego.De los 300 observadores anunciados llegaron, hasta ahora, solamente 15 al país. Dos de ellos se establecieron permanentemente en Hama.

Luego del incidente de Hama, el Consejo Nacional Sirio (CNS), el principal grupo de la oposición, reclamó una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU para "proteger a los civiles del pueblo sirio".

El llamado se produjo después de que Francia advirtiera anteayer que si fracasa el plan de paz será necesario recurrir al capítulo 7 de la Carta de las Naciones Unidas, que habilita las intervenciones militares.

La amenaza de Francia no cuenta, sin embargo, con el consenso de la comunidad internacional, como sucedió con la intervención en Libia, el año pasado. Rusia y China vetarían la iniciativa en el Consejo de Seguridad.

De hecho, ayer, el vicecanciller ruso, Mikhail Bogdanov, consideró "contraproducente" utilizar la fuerza en Siria con la autorización de la ONU.

Turquía, por su parte, endureció el tono de sus críticas contra Damasco. El primer ministro, Recep Tayyip Erdogan, dijo que tomará medidas como país de la OTAN y desplegará sus "potentes fuerzas armadas" si persisten los incidentes en la frontera.

Hace dos semanas, las fuerzas de seguridad de Damasco realizaron disparos contra refugiados sirios que atravesaban las fronteras hacia Turquía.

Ayer, un activista dijo que siete civiles y dos combatientes rebeldes murieron en enfrentamientos en la ciudad de Deir al-Zor, en el este del país, mientras que residentes de Zamalka, en las afueras de Damasco, informaron de intensos tiroteos.

Según la ONU, más de 900 personas murieron en Siria desde que comenzó la crisis, hace más de un año.

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