No hay tregua para Scioli

Por Ricardo Roa

Medida por sus resultados, la política de seguridad de Scioli deja poco o nada para elogiar . Todos los días se encuentran pruebas de eso, a pesar de los volantazos que ha pegado en estos cuatro años.

El último fue hace una semana, cuando relevó al jefe de la Bonaerense y le impuso dos controladores civiles. También anunció una policía municipal para la que no hay presupuesto y otra judicial que ni tiene plata ni pasó el debate. Todo fue claramente otra concesión de apuro al kirchnerismo pero, por lo que ayer se vio, insuficiente.

Apenas ratificada en su cargo, la ministra Garré fue por más. Y el más es la cabeza del ministro Casal , el hombre al que Scioli hace tiempo intenta sostener y buscó preservar con los cambios del jueves pasado (Ver: Más presión del Gobierno a Scioli: Garré criticó su política de seguridad).

Ese día, Casal dijo que la relación con Garré era “inmejorable”. Menos mal: la ministra les reprochó no haber continuado las políticas de Cafiero y Arslanián . Y peor. Dijo: “Si uno cree que la forma de solucionar el problema es algún tipo de negociación con las fuerzas pero sin asumir las riendas del problema, esa autonomía contribuye a la prostitución y a la corrupción ”.

Hay un par de implícitos fuertes en esa frase y todos le pegan directo al gobernador. Uno, que negocia con la Bonaerense en lugar de controlarla, como debería. Otro, que esa forma de operar crea focos de prostitución y de corrupción. Los hay, como es sabido, pero según Garré son por culpa de la política de seguridad provincial .

Ver la paja en el ojo ajeno y no en el propio: ¿Quién puede decir que en la Federal no existen zonas de prostitución y de corrupción y que es una fuerza modelo? El punto, esta vez, es que la Federal depende de Garré .

Para la ministra, la Bonaerense debe ser conducida como ella piensa y no según cree Scioli. Llanamente avanza sobre la autonomía del gobernador , sin importarle que él haya sido elegido por la gente. Pero Scioli no es un funcionario del gobierno nacional, aunque haga enormes esfuerzos para comportarse como si lo fuera .

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