Defensa del Consumidor instó a denunciar a quienes no cobren el precio fijado por el Gobierno nacional. La situación es desesperante en la capital y en el interior provincial.
Los distribuidores mayoristas, autoservicios y negocios minoristas no pueden hasta el momento dar respuesta a la cada vez más creciente demanda de la gente. Ni bien logran reponer los cupos, que en el mejor de los casos es la mitad de la cantidad de garrafas que piden normalmente, la demanda de la gente motiva que, por ejemplo, en mediodía, vuelvan a quedarse sin stock.
Algunos negocios mayoristas como Díaz Gas o Santa Rita, ubicados sobre la avenida Solís, en esta ciudad, directamente no responden a los pedidos telefónicos por la falta de stock.
Ayer, la propietaria de un negocio ubicado en calle 15 y 63 del barrio Ejército Argentino, comentó que la última visita que tuvo del camión abastecedor de la empresa Totalgaz fue el sábado, pero señaló que ese mismo día se volvió a quedar sin stock. Precisamente, a este negocio le bajaron el cupo que tenía en forma habitual. La mujer comentó que en la actualidad le dejan unas 20 garrafas de 10 kilogramos y otras 5 de 15 kilogramos, pero indicó que habitualmente ingresan cada día en su negocio por lo menos 50 personas que buscan reponer una garrafa.
“No hay gas en ningún lado; nosotros avisamos que estamos sin gas, aunque se esperaba que esta semana se normalice, pero la situación no va a ser regular por lo menos hasta fin de año, según dicen. Hoy (por ayer), directamente no hemos recibido gas; trabajamos hasta el sábado a la tarde, ahí se ha vendido todo”, indicó María C., propietaria del negocio del Ejército Argentino.
En una zona vecina, desde un autoservicio de la avenida Solís al 1800, Jorge Castillo comentó: “Hace más de 15 días que no nos reponen garrafas; la gente busca mucho, pero no nos dan explicaciones sobre el faltante y nos dicen que cuando tengan nos van a traer, que no están cargando el gas y que hay problemas de transporte. Lo concreto es que no hay, pero esto no depende de nosotros”.
En la zona sur de la ciudad, la garrafa de 10 kilogramos se vende a 20 pesos, pero puesta en el domicilio del cliente el costo es de 23 a 25 pesos. Pablo Ibarra, de una despensa ubicada en la misma zona, coincidió en que hace al menos dos semanas que el camión abastecedor no pasa por su negocio cuando solía hacerlo cada 2 días. “No se consigue ni siquiera en los mayoristas; a lo mejor estarán por aumentar el precio, pero creo que aún si se cobrara un poco más, la gente igual compraría, porque ya está cansada de ir de un lugar a otro y no conseguir la garrafa”, indicó.
Por su parte, autoridades de la Asociación en Defensa del Consumidor local (Adecse), advirtieron acerca de los sobreprecios que se cobran en los escasos sitios donde se consiguen garrafas.
Al respecto, el presidente de esta entidad, Javier Alexandro, sostuvo que por esta situación de escasez, agravada ahora por el frío, “la gente nos ha llamado mucho y nosotros hemos hecho la denuncia ante el Enargas de Tucumán, cuyos responsables se comprometieron a realizar consultas con las distribuidoras para saber qué es lo que está sucediendo”.
Alexandro dijo que desde allí le informaron que “el precio sigue siendo el mismo de $16 para la garrafa de 10 kilogramos hasta diciembre de 2010, ese es el convenio que hay entre el Gobierno y las distribuidoras”. Indicó al respecto que “en algunos casos aquí están cobrando $19 a $20 la garrafa de 10 kilogramos que es la más chica”.
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