Huascar Alderete, con un sabio llamado recordar con hechos concretos. Ambitos políticos, sociales y gremiales y espacios de decisión en general, estuvieron impregnados de la figura de Eva Perón, a quien se recordó larga y merecidamente al cumplirse 60 años de su desaparición física.
Sabia reflexión la que hizo el vicepresidente del PJ Distrito Jujuy, Huascar Alderete, quien convocó rescatar de manera efectiva el legado de Evita, esto es con hechos concretos que patenticen el compromiso dirigencial con la doctrina peronista, dejando en un apartado la recordación discursiva.
En coincidencia con el pensamiento exteriorizado por Alderete, el gobierno transitó una semana de realizaciones que permitieron brotar matices de la justicia social pregonada por Eva Perón, rasgos de la justicia social que hace a las nociones fundamentales de igualdad de oportunidades, de derechos humanos y de equidad para que los individuos puedan desarrollar su potencial.
En este contexto, funcionarios de Eduardo Fellner lograron valiosos avances en la compleja misión de compensar las desigualdades que surgen de la política y de la propia sociedad, atendiendo efectivamente la demanda de sectores desfavorecidos que esperan oportunidades de crecimiento para forjar un destino mejor. Se hace referencia puntual, a las entregas de viviendas y de cédulas de tenencia de lotes en distintos puntos de la provincia, dentro de los ejes de acción concebidos para achicar las desigualdades en el campo habitacional. Familias de San Pedro de Jujuy, Volcán, La Quiaca y Abra Pampa, hoy felices poseedoras, pueden dar prueba fiel de ello.
A su vez, estos objetivos alcanzados también reflejan que los compromisos del gobierno ante su gente no son una mera promesa de campaña o una salida oportunista para sortear alguna presión de índole social. Claro está que aún hay mucho por hacer en materia habitacional y que el trabajo emprendido por la cartera de Ordenamiento Territorial y Vivienda, que conduce Luis Cosentini, todavía tiene mucho camino por recorrer. Así lo muestran los resultados del programa “Un Lote para cada Familia Jujeña que lo Necesite”, a un año de los luctuosos acontecimientos de Libertador General San Martín, que fueron disparadores del plan provincial.
Sin embargo, los progresos recientes cotizan en alza, pues no se puede soslayar que los recursos no abundan, que se multiplican esfuerzos para evitar que algunos programas caigan y que el gobierno agudiza su creatividad para navegar con cierto entre la necesidad imperiosa de administrar la escasez y garantizar el funcionamiento del Estado. De hecho, aún hoy retumban con fuerza las recomendaciones de entresemana del jefe de Gabinete de la Nación, Juan Manuel Abal Medina, a los gobiernos provinciales de extremar recaudos en el manejo de los fondos públicos, de privilegiar la gestión racional de los medios disponibles por sobre el discurso, de comprender que es tiempo de pocas grandes teorías, todo ello a los efectos de evitar los coletazos de la crisis que experimentan las principales economías del mundo desde 2008 y que impactan en modelos que, hasta hace pocos meses, eran considerados a seguir, y que hoy están en medio de ajustes severos y con escasas alternativas superadoras.
Empero, el gobierno jujeño sigue movilizando un considerable volumen de recursos para la consecución de tierras aptas para ser habitadas y, al mismo tiempo, para ejecutar en tiempo y forma las necesarias obras conexas, con la posterior habilitación de servicios básicos, para satisfacer la demanda de unas 20 mil familias que aguardan una oportunidad para comenzar a hacer realidad el sueño del techo propio. Desde ya el mérito no es exclusivo del gobierno, sino que comparte tamaño desafío con el común de los jujeños, nuevamente dispuestos a ofrecer su solidaridad a quienes menos tienen.



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