En la línea Roca hay escaso mantenimiento, formaciones que datan de los años 50, vías en mal estado y sobrecarga de pasajeros. El riesgo de que ocurra otro siniestro continúa vigente
Por ejemplo, las formaciones que diariamente hacen el recorrido entre la ciudad y la estación Constitución transitan por vías que tienen más de cien años; muchos de los trenes datan de los años ‘50, y prácticamente no se consiguen repuestos para poner en condiciones a las formaciones que todos los días trasladan a miles de personas que viajan apiladas como ganado, no sólo en las horas pico.
Apenas unos parches
En el caso del ferrocarril Roca, la prometida electrificación nunca se concretó, apenas se realizaron algunos recambios de vías en los últimos meses, pero la calidad general del servicio sigue en un nivel muy bajo.
Trabajadores ferroviarios consultados por Hoy dieron cuenta de que los trabajos que se realizaron de recambio de vías fueron en realidad “parches”, dado que se trata de caminos que tienen más de cien años, por lo que para hacer un mantenimiento duradero debería levantarse todo desde el terraplén. “El tramo que se hizo de 38 a 32 ya se mueve”, aseguró uno de los ferroviarios.
El ingeniero Elido Veschi, de la Asociación del Personal Ferroviario (Apedefa), aseguró: “Estamos hablando del siglo XXI y tenemos un viaje de una hora y media para hacer 50 kilómetros. Además, como se han anulado segundas vías, cruces, cambios y señales, no hay posibilidad en este esquema de hacer esquemas semirrápidos como había en su momento. Todo eso requiere no sólo los cientos de millones de pesos que se han puesto, sino que requiere una política ferroviaria que nada tiene que ver con lo que se determina ahora”.
Por su parte, el presidente de la Comisión Nacional Salvemos al Tren, Norberto Rosendo, reconoció que “el servicio no tiene ni siquiera los niveles que tenía en la época en que era del Estado. Es decir, un recorrido muy largo, mucho tiempo de viaje, asientos muy incómodos, etc.”.
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