Mediante un programa del INTA, estudiantes secundarios de seis pueblos reciben capacitación de la UNRC para fortalecer su participación social y realizan actividades ambientales, culturales y productivas para mejorar sus localidadesJóvenes de Marcos Juárez, Canals, Viamonte, Benjamín Gould, Laboulaye y Adelia María realizarán distintos proyectos para fortalecer el desarrollo territorial de sus comunidades.
Este año, más de 200 alumnos de escuelas medias de Marcos Juárez, Canals, Viamonte y Benjamín Gould ya participaron de los talleres brindados por un grupo de docentes del Departamento de Comunicación de la Universidad Nacional de Río Cuarto. Allí analizaron las características y problemáticas de sus territorios y ahora elaboran propuestas para intervenir en el desarrollo de su comunidad. El próximo cuatrimestre, jóvenes de Laboulaye y Adelia María también se sumarán a esta inciativa.
El mantenimiento de plazas públicas y del arbolado urbano, el mejoramiento de la gestión de residuos, la contaminación por agroquímicos, la promoción de la lactancia materna, la asistencia a hogares de niños y ancianos, la recuperación de espacios culturales son algunos de los ejes en los que decidieron trabajar los jóvenes de la zona. Luego del diagnóstico que están realizando, se espera que a fin de año sus proyectos ya estén en marcha.
Según informaron desde el Inta, este programa comenzó en 2010 en Canals y continuó desarrollándose el año pasado. “Debido a la buena recepción que se tuvo por parte de las escuelas y otras instituciones, este año tratamos de redoblar la apuesta y hacerlo en cuatro Agencias de Extensión Rural: Canals (donde se incluye a los pueblos de Viamonte y Benjamín Gould), Marcos Juárez, Laboulaye y Adelia María”, indicó Ramiro Podversich, integrante de la Agencia de Extensión Rural Inta Marcos Juárez.
Hasta el momento, el Inta venía realizando actividades de desarrollo tecnológico y productivo con estudiantes universitarios y primarios, a través de los programas Prohuerta y Aula Huerta Aula Abierta.
“Teníamos esas audiencias cubiertas, entonces el desafío era emprender estas cuestiones con estudiantes de nivel medio, basándonos en la demanda que llega a la institución y que se ve en el pueblo y la zona, ya que en los jóvenes siempre está latente la cuestión de la participación y la inserción en el medio local”, explicó Podversich.
Propuestas que tejen vínculos
Luego de analizar durante la primera mitad del año las características y problemáticas de sus localidades a partir de la capacitación brindada por la UNRC, los jóvenes definieron de qué manera querían trabajar para mejorar las condiciones de vida de su comunidad.
Según la descripción realizada por el integrante del Inta, muchos se inclinaron por trabajar en el cuidado del medio ambiente. Así, en Canals un grupo de estudiantes está elaborando un proyecto para mejorar el arbolado urbano del pueblo, mientras que otros decidieron enfrentar los problemas ocasionados por la aplicación de agroquímicos y buscar que la Provincia se involucre en la temática.
En uno de los colegios de Marcos Juárez, en tanto, los chicos buscan soluciones al basural existente en su ciudad, el cual está generando un fuerte impacto ambiental por la emisión de sustancias tóxicas.
Otros adolescentes prefirieron abordar problemáticas sociales y desarrollan proyectos para ayudar a un hogar de ancianos, un centro de cuidado infantil en una zona vulnerable y una organización que asiste a personas con discapacidad.
Se trata sólo de una parte de la larga lista de proyectos que los jóvenes están elaborando con el acompañamiento de profesionales del Inta, docentes de la UNRC y personal de sus escuelas.
Podversich indicó que en agosto los estudiantes compartirán los diagnósticos realizados sobre la problemática elegida por cada grupo y “después habría una tercera instancia, para fines de octubre, donde ya queremos que los proyectos estén en marcha”, agregó.
En cuanto al sentido de los proyectos elaborados, el integrante del Inta sostuvo: “Lo que a nosotros nos interesa es tejer vínculos, de eso también se trata el desarrollo comunitario”. De hecho, incluso el diagnóstico realizado hasta ahora ha llevado a los jóvenes a contactarse con otras instituciones y “a conocer mundos que ellos no frecuentan diariamente”.
En este sentido, Podversich señaló que el papel de los jóvenes es fundamental en la generación de nuevas relaciones, en la construcción de una sociedad más inclusiva “y también en términos de innovación social, de generar nuevas ideas, organizaciones y hasta nuevas tecnologías” para favorecer el desarrollo territorial.
Construir ciudadanía
La elaboración de estos proyectos es sólo la instancia final de un proceso educativo llevado adelante por un grupo de docentes del Departamento de Comunicación de la universidad local que apunta a la construcción de ciudadanía y el compromiso social de los jóvenes con sus comunidades.
Así, tanto este año como en 2011, los profesores universitarios brindaron talleres a cientos de estudiantes secundarios de la zona de Canals y Marcos Juárez en los que se debatió grupalmente el rol de los jóvenes y su participación en la sociedad.
“Construir desarrollo territorial, o algunas de las dimensiones implicadas en él, tiene que ver con la construcción de una ciudadanía que asuma la plena vida en democracia, participando y asumiendo que no hay que delegar en la representación política, en los niveles del Estado, las mejoras para lograr una vida más digna para todos sino que cada uno de nosotros tenemos derechos y responsabilidades”, indicó al respecto el profesor de la UNRC César Quiroga, quien se encuentra trabajando en este programa.
Para ello, entre otras cosas, los chicos reflexionan en qué sociedad les gustaría vivir y analizan las fortalezas y debilidades de sus propias comunidades.
Quiroga explicó que durante los encuentros los chicos realizan un mapa de sus territorios donde identifican los distintos sectores, instituciones y organizaciones presentes en el lugar y el sentido que cada uno de estos espacios tiene para los jóvenes.
“Hasta ahora estuvimos viendo que ellos traman mayor participación con instituciones que son muy referentes de prácticas juveniles, por ejemplo, escuelas, boliches, clubes y queda muy relegada la participación con el Estado, y hasta con la iglesia y las Organizaciones No Gubernamentales”, relató el docente.
Justamente, la intención de las capacitaciones brindadas por la UNRC tienen como objetivo que los chicos puedan tener una voz propia e incidir en la agenda pública, mediática y estatal “pero que también puedan generar proyectos propios vinculados con las organizaciones de la sociedad civil”, aclaró el docente del Departamento de Comunicación.
Así, a partir de su propia mirada y de las problemáticas que detectan en sus pueblos los jóvenes llegan a elaborar los proyectos en los que trabajarán para realizar un aporte al desarrollo de su comunidad.
El sentido de pertenencia
Otro de los objetivos que persigue el programa impulsado por el Inta es lograr que, al involucrarse en nuevos proyectos, los estudiantes puedan visualizar un futuro en sus localidades, ante la creciente migración de los jóvenes a grandes ciudades.
“De alguna manera la apuesta es que los jóvenes no tengan como mayor horizonte o casi único el irse de la comunidad, estudiar en un lugar donde hay universidades o irse a trabajar a otro lado”, señaló Quiroga al respecto.
Y relató que, durante los talleres, la mayoría de los jóvenes expresa una valoración afectiva de sus lugares de pertenencia pero al proyectarse en el futuro un importante porcentaje ve que sus posibilidades de desarrollo profesional y económico está en otro lugar.
A partir de este diagnóstico, las agencias extensionistas del Inta estimulan la generación de proyectos productivos anclados en cada comunidad como un modo de contribuir a que los chicos visualicen que también es posible hacer actividades y generar cambios en sus propias localidades.
“A los chicos les preocupan los problemas sociales”
Desde el equipo docente que está brindando capacitaciones a los estudiantes de la región destacan que los talleres realizados permiten desandar prejuicios y lograr que los jóvenes expresen su propia voz. “A los chicos les preocupan los problemas sociales”, señala el profesor César Quiroga en este sentido.
“Una cuestión que nos interesa mucho en el grupo es la posibilidad de brindarle la palabra al joven, que muchas veces está negada, más aún en los jóvenes que tienen menos acceso a la tecnología o a una comunidad familiar por ejemplo que está profesionalizada y que tiene hábitos de consumo cultural y demás”, indicó el profesor de la UNRC acerca del espacio que abre el programa impulsado por el Inta en el sur cordobés.
A su vez, afirmó: “El joven muchas veces es signado como que habla para otros jóvenes o que en su discurso solo hay un contenido absolutamente ligado al presente o a intereses que no son del bien común”.
Ante estos prejuicios, desde el equipo expresaron: “Lo que nosotros estamos descubriendo no sé si es una pertenencia al lugar pero si pertenencia a los problemas sociales: a los jóvenes les preocupa el aborto, la drogadicción, la economía del país, el valor de la soja”. Y, para ejemplificar, relataron que en Canals los estudiantes confrontaban algunos discursos del gobierno nacional respecto de cómo este concebía la producción agropecuaria.
“Hay una serie de prejuicios que hablan y moldean la imagen del joven y sistemáticamente invisibilizan la posibilidad de pensar que en ellos se juegan un montón de cosas, de alegrías, miedos, anhelos, utopías y que tienen muchas cosas para decir”, reflexionó al respecto la docente Silvina Galimberti.
En ese marco, los profesores destacaron las instancias de capacitación que se vienen dando como un espacio donde los jóvenes logran expresar y construir una voz propia, al mismo tiempo que van descubriendo sus propias potencialidades. “Lo que buscamos es que esas potencialidades se vayan canalizando en la generación de proyectos, que hasta ahora ha derivado en que se interesen en distintos segmentos de problemas de su comunidad”, añadieron.
Lucía Maina
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