Hace unas semanas, funcionarios provinciales habían denunciado un aumento del narcotráfico en Salvador Mazza desde que Gendarmería Nacional efectivizó el traslado de la unidad a la localidad de Aguaray, 20 kilómetros frontera adentro. Fuentes confiables de la fuerza dijeron que el Escuadrón 54 de Aguaray cuenta con al menos 500 gendarmes.
El comandante mayor de Gendarmería, Roberto Daniel Godoy, jefe de la Agrupación VII Salta, había explicado que “las decisiones se tomaron a base de exhaustivos análisis y, también, por la experiencia”. Para el fiscal federal de Orán la medida no fue muy efectiva.
“Hay que reforzar la frontera, eso está claro”, dijo discreto. Un comisario, que el 70% de sus investigaciones giran en torno del narcotráfico, opinó: “La zona está liberada desde entonces. Esa es la sensación”. El titular de la Agencia Antidrogas de Salta, Néstor Ruiz de los Llanos, pidió por este medio que las autoridades nacionales revisen la medida “porque no fue efectiva”.
Pero para Gendarmería, desde el traslado, se registraron más procedimientos, detenciones y hubo mayor cantidad de droga secuestrada. “El balance es positivo”, dijo una fuente confiable.
En lo que va del año, la sección es responsable de 100 detenciones. En las rutas agarran a un promedio de cuatro pasadores de cocaína por semana. “La reincidencia de los detenidos es casi total, siempre vuelven al negocio”, dijeron desde Gendarmería. Cabe recordar que el fiscal Bruno le expresó a El Tribuno la necesidad de contar con una alcaidía para alojar a los detenidos de la zona, que tienen que trasladarse a otras ciudades, y un centro de rehabilitación en la región “para bajar los altos índices de reincidencia”, afirmó.
Comentá la nota