“Una obra del siglo XXI”. Así definieron el intendente Miguel Lifschitz y el gobernador Hermes Binner a la remodelada avenida de la Travesía Albert Sabin, cuyo primer tramo de 1.600 metros entre Avellaneda y Juan José Paso inauguraron ayer en un sencillo acto. Con tres carriles por mano, cantero central y buena iluminación, la obra fue bien recibida por los vecinos, incluso por quienes pusieron reparos o siguen advirtiendo “cosas por mejorar”.
Sin embargo, su importancia no sólo cobra fuerza en el plano de la ciudad sino también en la zona, donde los vecinos vienen reclamado largamente su concreción. Tal vez por eso, el gobierno de Binner inauguró ayer la primera mitad del flamante trazado mientras el resto de los trabajos se completa a fin de año.
Tarde de carnaval. La tarde agradable ayudó a acercarse hasta la esquina de French y Travesía, donde una plazoleta recuerda a Daniel Osvaldo Sturel (héroe de Malvinas muerto en el hundimiento del General Belgrano). Allí se montó un pequeño escenario donde se preparaban grupos de cumbia y folclore, mientras murgas y comparsas de la zona calentaban tambores en la calle. A unos metros, payasos y acróbatas de la Escuela de Artes Urbanas matizaban la espera.
A cuatro cuadras de allí, en Junín y Travesía, Binner y Lifschitz —acompañados de muchos funcionarios y legisladores socialistas— cortaban las cintas y emprendían una caminata hasta la plazoleta. Entre los vecinos que los acompañaban, Teresa se quejaba de algunas roturas que habían quedado en la esquina de la avenida y Mar del Plata, donde ella vive. No obstante, calificó como “hermosa” a la obra aunque puso sus reparos a la velocidad que alcanzan “autos y colectivos” por las noches.
Mientras Binner saludaba a quienes le salían al paso, otra mujer brindaba su parecer sobre los trabajos viales pendientes en la zona. “Hay que refaccionar Junín, hasta Circunvalación, porque hay muchísimo tráfico”, decía Stella Maris. A su lado, Manuel opinaba que la nueva obra es “fabulosa” pero apoyaba la moción de su vecina: “Entre el shopping (Alto Rosario) y Circunvalación, Junín y Vélez Sarsfield deben ser avenidas anchas. Una de ida y otra de vuelta”.
Mejor. Ya sobre el escenario, y ante unas 300 personas, Binner y Lifschitz también se refirieron a la obra. Pero primero se entonó el himno según la versión de Jairo. Como un equipo argentino antes de jugar un partido por un mundial, once funcionarios y legisladores socialistas (en el equipo estaban los ministros Antonio Bonfatti, Hugo Storero y Antonio Ciancio, los legisladores Rubén Giustiniani, Mónica Fein y Juan Carlos Zabalza, y parte del gabinete municipal) murmuraban los versos de Vicente López y Planes parados en hilera sobre la tarima.
“Esta es una avenida del siglo XXI para una Rosario que avanza”, describió el intendente mientras reseñaba la historia de gestiones, reclamos y anuncios frustrados en torno a la obra. Lifschitz se refirió a las “mejoras de la calidad de vida” que implica para la zona, no sólo en lo vial sino también en lo que hace a desagües y trabajos complementarios, como la solución habitacional para 500 familias, una escuela y otros proyectos para prevenir inundaciones en el área afectada por la cuenca del Ludueña.
“Antes era un baldío por donde pasaban autos. Ahora es una avenida”, opinaba Pablo, un joven que vive a dos cuadras de Travesía, mientras Celina resaltaba el espacio público con juegos que se montó “pasando Juan José Paso, donde había un descampado y un basural”.
De todos. “El lugar que ocupamos es circunstancial. No es nuestro sino de todos los santafesinos. Por eso decimos que hay que cuidar las obras”, sostuvo Binner. Y también destacó “la calidad” de la nueva avenida: “Como dijo el intendente, esta es una obra del siglo XXI. Estamos trabajando para que todo tenga la misma calidad, ya sea en el centro o en los barrios, como en las ciudades grandes o pequeñas de la provincia”.






Comentá la nota