Tras la protesta, abren debate por el uso de horas libres en escuelas
Ahora bien, ¿qué quieren los jóvenes? ¿Salir de la escuela o aprovechar realmente ese tiempo? Marlene Ayala -una de las 6 delegadas de curso con que habló este diario -fue tajante: “Queremos que quede bien claro que no nos oponemos a la medida, pero sí a que nos tengan 2 ó 3 horas en el aula para nada. Si aplican la norma, si nos van a educar, que lo hagan bien”, enfatizó la estudiante de 4° año de la Media N° 1.
En la misma línea, Ignacio Alvarez, alumno de 6° año de la Media N° 2, opinó que la resolución “está perfecta y nos beneficiaría en un montón de cosas, como por ejemplo no estar en la calle. Pero como las escuelas no tienen recursos (profesores, preceptores e infraestructura) los proyectos no pueden llevarse a cabo. Y así terminamos perjudicándonos todos”, afirmó.
“SE VEN SUPERADOS”
“Todos”, según los chicos, son los estudiantes, los preceptores y los directivos. “Si algún profesor de Inglés o de Física te deja tarea, te la trae la preceptora, pero ante la mínima duda, ¿a quién le consultás?”, se pregunta Micaela Lupardo, también de 6° año de la Media 2. “Y los directivos se ven superados. En mi escuela elaboraron los proyectos, pero estamos dando vueltas sin hacer nada”, comentó Ignacio.
En ese marco, durante la reunión que mantuvieron el jueves con la inspectora del nivel secundario, los representantes de los alumnos plantearon que “si de un día para el otro tuvimos que quedarnos dentro del colegio sin nada para hacer, ¿por qué no la bajan (la resolución) hasta que consigan recursos, presupuesto, y puedan aplicarla bien?”. Finalmente acordaron que elaborarán un petitorio que entregarán a Inspección para que sea elevado a la cartera educativa provincial.
ABRIR EL JUEGO
“La norma indica que las actividades tienen que programarlas los docentes y directivos, pero ahora, ante esta situación, nos dieron la posibilidad de que acerquemos propuestas nosotros”, contó la alumna de la Media 1 Nayarit Dudar, para agregar que “queremos aprovechar ese tiempo para limpiar, arreglar y pintar la escuela, pero pintarla con la libertad de elegir colores y motivos”, dijo la joven.
Consultados sobre si tienen muchas horas libres, Tabatha Maggi dijo que “si, las hay”. “A veces en mi escuela (Media 2) hay hasta tres cursos sin profesores a la vez, de los que debe hacerse cargo una preceptora. Y si otra preceptora falta, esa queda a cargo de seis divisiones. Falta personal”, espetó.
A esa falta de personal docente y de presupuesto para encarar proyectos pedagógicos es a lo que los alumnos llaman, una y otra vez, “falta de recursos”. Como Daiana Rodríguez, quien no se olvida de los padres. “Ellos firmaron a principios de año una autorización para que nos podamos retirar si no hay clase, y ahora se encuentran con esto, que los indigna igual que a nosotros” asegura.
“Los padres están de acuerdo, porque ellos nos mandan a la escuela para educarnos, pero si dos por tres volvemos y les contamos que estuvimos medio día jugando a las cartas, no les gusta nada. Y es comprensible”, apunta Nayarit.
De hecho, algunos padres ya adelantaron que acompañarán a sus hijos durante la próxima movilización porque justifican su reclamo.
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