El presidente francés, Nicolas Sarkozy, anunció ayer la puesta en marcha inmediata de reformas económicas apoyadas en la voluntad colectiva y pidió coraje y sangre fría luego de la decisión de la agencia Standard & Poors de quitar a la deuda soberana de Francia su calificación de AAA.
Voy a comunicar al pueblo francés las importantes decisiones que tenemos que tomar sin perder tiempo, declaró el presidente, según anunció la agencia de noticias Europa Press.
Esta crisis se superará siempre y cuando tengamos voluntad colectiva y la fuerza para reformar nuestro país, añadió.
El candidato socialista a la jefatura del Estado François Hollande, en tanto, criticó la gestión de Sarkozy y aseguró que prefiere que hagamos las reformas estructurales indispensables al principio, y que se distribuya la riqueza al final.
Esto nos evitará volver a pasar por lo que acabamos de vivir: un quinquenio que reparte a los más ricos al principio y que nos pide a todos, y principalmente a los más modestos, hacer esfuerzos al final, agregó.
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