Después que Gendarmería se trasladara ayer hasta Arroyo Verde para notificar a los asambleístas de las graves denuncias en su contra, mañana votarán una moción para levantar el corte de la ruta 136. José Pouler se mostró ayer abierto a esta posibilidad para evitar, dijo, que por "nuestra tozudez" Uruguay ponga como excusa el piquete "para no permitir el monitoreo". Pouler ratificó que mañana habrá una "asamblea más grande" durante la cual, sostuvo, "puede estar el levantamiento del corte como una de las medidas”.
Pouler ratificó que mañana habrá una "asamblea más grande" durante la cual, sostuvo, "puede estar el levantamiento del corte como una de las medidas, a cambio de que ocurran ciertas cosas del gobierno que hasta ahora no han sido posibles".
Cuando se le preguntó si la flexibilización de la postura de la Asamblea es producto de la avanzada judicial que está encarando el gobierno, que decidió querellar a los asambleístas por varios delitos vinculados con el corte, admitió que "en parte sí". Pero destacó que también es "porque hay que empezar a exigir cosas" para evitar que "Uruguay se prenda de eso para no permitir el monitoreo", a pesar de que el fallo de la Corte de La Haya no se refirió al corte.
"Entonces, tal vez nuestra tozudez haga que esto se prolongue en el tiempo y no conseguir las pruebas que demuestran que Botnia contamina", sostuvo.
Pouler, un histórico de la Asamblea y habitual vocero, dijo que aún no está claro qué se exigiría al gobierno a cambio del levantamiento del piquete y estimó que en la reunión del miércoles habrá "más ideas" al respecto.
"Hay que ver que quiere el gobierno darnos a cambio", dijo, a la vez que advirtió que "una amenaza" como la de llevarlos ante la Justicia no hará que se retiren de la ruta, ya que se trata, sostuvo, de "un gobierno que ha estado ausente, que nos ha mentido continuamente". En ese sentido, señaló que, tras conocerse que el gobierno querellaría a los ambientalistas, "uno empieza a atar cabos", dijo, y "se da cuenta que en realidad era una decisión del gobierno engañarnos".
El asambleísta Juan Veronesi anticipó que "la Asamblea abre el oído a propuestas de negociación respecto a la querella o al levantamiento del corte", considerando, dijo, que "estamos querellados, que el Gobierno nos acusa de ser un obstáculo para el monitoreo de Botnia".
En ese sentido, ratificó la postura de retirarse de la ruta por 45 días a cambio de que se comience un control "con seriedad" de la fábrica de pasta de celulosa.
En tanto, otro asambleísta, Raúl Almeida, opinó que "a la pelota se la tenemos que tirar al Gobierno, que dice que somos los responsables de que no se pueda concretar el monitoreo". "Nos corremos a ver qué pueden solucionar, y en caso de que no cumplan, obtendríamos más fuerza para volver y tendríamos más apoyo de la gente" dijo Almeida, partidario de una tregua en el corte.
En cambio, la asambleísta Paola Robles consideró que "no es momento para tocar Arroyo Verde, es momento de abroquelarnos y seguir".
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