Tras la negativa de Mestre, “La Salada” inicia los trámites de habilitación

Tarrés pide audiencia con el intendente y comienzan las gestiones para obtener la autorización para funcionar. No hay plan B para instalar la feria en el Gran Córdoba. Comercio apoya negativa de Mestre.
“Todo estaba bien hasta el viernes... las declaraciones del intendente Ramón Mestre nos sorprendieron”. La frase corresponde a Cecilia Tarrés, responsable de la feria “La Salada” en diálogo con LA MAÑANA, en alusión a la negativa manifestada para la radicación de la feria.

Tarrés comentó que se registraron llamados telefónicos con funcionarios municipales; pero hace unos días la comunicación se cortó. Ante esto, hoy presentará una carta al titular del Palacio 6 de Julio, en la cual explica brevemente el proyecto y aprovecha para solicitarle una audiencia a fin de exponer en detalle la iniciativa que genera tanta polémica. A su vez, comenzarán los trámites para lograr la habilitación de la instalación de la feria en Forja por parte del municipio capitalino. “Ya se había decidido iniciar las gestiones ante la Municipalidad y vamos a proceder tal cual estaba previsto”, aseguró Tarrés.

“Es injusto que (Mestre y su equipo) no nos escuchen; son los únicos con quienes no mantuvimos una reunión”, se quejó la empresaria; al tiempo que agregó que no existe un plan B. “Se recibieron algunos llamados y comentarios, manifiestan que se ponen a disposición para conversar; pero no hay plan B. Nuestro objetivo es Córdoba, más precisamente Forja e iniciar en octubre”, afirmó.

En ese contexto, Tarrés insistió que la feria es una reformulación de La Salada de Buenos Aires, en el sentido de los precios ya que se acercan los fabricantes mayoristas de Córdoba al consumidor y que es un proyecto inmobiliario-comercial con foco en el progreso y crecimiento. Al respecto, señaló que las autoridades del Ministerio de Industria de Córdoba cambiaron la visión luego de interiorizarse de la iniciativa.

Comercio apoya a Mestre

La negativa de Mestre a habilitar la feria, tal cual publicó este medio en su edición de ayer, generó apoyo por parte de la Cámara de Comercio de Córdoba (CCC). A través de una nota, la entidad señaló que “la habilitación de un formato que ni siquiera está contemplado en las ordenanzas vigentes sería en la práctica mediante el cumplimiento de simples formalidades y generaría una desigual condición con el resto de los comercios”. En ese sentido, algunas fuentes consultadas entiende que la actual gestión conoce lo que implica el comercio ilegal y las dificultades que genera y que se viene trabajando con el centro.

“La Cámara sostiene que si bien la libertad de mercado debe ser preservada como principio esencial de la competencia, su aplicación no puede concebirse a toda costa, sin mecanismos de evaluación que aseguren la equidad. Las reglas del juego no son lo mismo que un juego con las reglas”, informaron.

Asimismo, consideraron que “la incorporación de la trazabilidad productiva e impositiva de los productos, desde los insumos hasta el consumidor; la seguridad de empleo formal de los trabajadores involucrados en el proceso; la erradicación del “enanismo fiscal”, como herramienta para reducir los costos y el cumplimiento de todas las normas que atañen a la información y garantía para los consumidores, deben ser las pautas a incorporar en las normas y a cumplir por todos los actores del sistema comercial. Hay que detener el evidente proceso de desmembramiento de la estructura de oferta comercial al que la está llevando el contrabando, la falsificación, la venta ilegal y seudolegal y la legitimación ante la opinión pública de la informalidad como beneficio para los consumidores”. Y reiteró que “la evolución y los cambios en la comercialización deben producirse preservando al sistema en su conjunto, sobre todo cuando, como Córdoba, garantiza una amplia competencia, variedad de oferta y de precios, con 38.000 bocas de expendio, de 244 rubros y subrubros y con una extensa cobertura.

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