Tras 7 horas de reunión, la CGT se acerca a la Provincia

La conducción de la central obrera local mantuvo un extenso encuentro con Dragún, ministro de Trabajo. Se produjo después de la pelea por la lista del PJ
Ayer, después de siete horas de reunión, el ministro de Trabajo, Omar Dragún, que vino especialmente a la ciudad para aflojar la tensión, logró acercar posiciones y evitó que la sangre llegara al río. Las relaciones habían quedado sumamente deterioradas después de que la central obrera se quedara afuera, por primera vez desde 1983, de la lista de concejales del justicialismo.

En realidad, lo que había ofrecido el sector que ganó la interna, y que ahora lleva a Miguel Minardi como candidato a intendente, era el puesto número 13 en la lista de concejales. Sin embargo, como no hay ninguna chance de que un candidato que ocupa ese casillero entre en el Concejo Deliberante, la CGT rechazó el ofrecimiento e, incluso, amagó con dar un portazo al partido. Lo que habían señalado fuentes de la central obrera era que estaban dipuestos a renunciar en bloque a sus cargos partidarios porque no tenía sentido seguir perteneciendo a la conducción de un partido que no les da puestos de representación.

El viernes pasado se produjo la primera reunión entre los sindicatos peronistas de la CGT. En ese encuentro, en teoría, podía producirse la ruptura y el portazo. Sin embargo, llegaron señales desde Córdoba y hubo una comunicación con Dragún, que también es secretario general de la CGT, que comenzó a descomprimir el enojo.

Según indicaron fuentes confiables, incluso se está barajando la posibilidad de que la conducción de la CGT riocuartense se quede con un área completa del gobierno provincial en Río Cuarto. Sin embargo, ayer no habría habido avances de fondo con respecto a ese ofrecimiento.

Lo cierto es que durante las siete horas de reunión participaron los principales gremios de la central obrera. Allí Dragún y los sindicalistas riocuartenses analizaron la situación política en Río Cuarto y consiguieron descomprimir el malestar. Fuentes que participaron del encuentro indicaron que hubo un acercamiento pero que todavía quedan aspectos por discutir.

El voto a Minardi

Ni bien se produjo el encontronazo por el diseño de las listas de concejales, la dirigencia de la CGT local salió a anticipar que, si bien no apoyaría a ningún otro candidato, tampoco haría campaña por Minardi. Ayer, esa amenaza quedó semidesterrada. “Nunca la CGT votó en contra de un candidato peronista y no va a hacerlo ahora”, planteó uno de los integrantes de la conducción sindical.

Esa sola frase ya indica que si no hay nada cerrado, al menos el acercamiento es notorio entre ambas partes.

¿Qué podrá pasar en las próximas horas? Por el hermetismo que se impuso la CGT hacia afuera, es claro que todavía quedan aspectos por discutir. Sin embargo, las gestiones del ministro Dragún permitieron avanzar a pasos agigantados.

Si las gestiones entre las dos partes siguen avanzando, es posible que la Secretaría de Trabajo en Río Cuarto pase a ser conducida por dirigentes cercanos a la CGT. Sin embargo, según manifestaron en la central obrera, esa es todavía una opción remota en las negociación.

Hoy, el gobierno provincial estará en Río Cuarto. No será un día más para la administración delasotista. Porque mientras los trabajadores de la salud salieron a denunciar que existe un pacto entre el gobierno y el Sep para cerrar un acuerdo por los sueldos, además se producirá hoy la segunda medida de fuerza de los docentes contra la actual administración.

Ayer, los docentes de Río Cuarto plantearon abiertamente que no están de acuerdo con aceptar un incremento del 25 por ciento, tal como propuso el gobierno de José Manuel de la Sota. En ese contexto, el Ejecutivo salió con una campaña en la que busca demostrar que los sueldos de los docentes cordobeses están en niveles más que aceptables.

En ese marco, con un enfrentamiento abierto con los gremios de la salud y con los docentes, el gobierno provincial además no podía permitirse el lujo de mantener otro frente con los gremios justicialistas en plena etapa electoral.

Por eso, después de una serie de movimientos públicos que hicieron los sindicalistas, el gobierno empezó a buscar el acercamiento.

Un día después de que las listas se cerraran, la CGT dio un paso que no generó, precisamente, lecturas inocentes: se mostró junto al intendente Jure en un acto público. Allí, los principales dirigentes de la central sindical se abrazaron con el radical que, en ese acto, les estaba otorgando 60 terrenos para entregarlos a precios subsidiados a los afiliados que se habían quedado afuera del loteo Castelli 1.

Ahora, si bien el acuerdo no se formalizó, la CGT parece estar volviendo a encolumnarse en la estructura partidaria que comanda De la Sota.

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