Casi un año, exactamente 9 meses, transcurrieron desde que el Puente Colgante de Rìo Grande mostrò los primeros sìntomas de desgaste y comenzò a agonizar lentamente.
Este jueves dejó de existir, a la edad de 94 años, el Puente Colgante sobre el Río Grande luego de un largo sufrimiento provocado por dos enfermedades terminales, la indiferencia y la desidia, que suele ser provocada por algunos funcionarios públicos.
Durante 9 meses el Puente Colgante sobre el Río Grande luchó por su vida y se aferró, con sus oxidados y gastados tensores, a la anciana estructura que permanecìa en tierra firme. Sin embargo, y a pesar de sus notables esfuerzos, la naturaleza se impuso y la deteriorada osamenta, del Puente, cayó a las gélidas aguas del Río Grande.
Los vecinos, en especial los antiguos pobladores sufren hoy una pèrdida que podrìa haberse evitado sin las mequindades políticas, la buirocracia, las competencias, la desidia e incluso la impericia, no se hubiese impuesto por encima del sentido común y por el bienestar del Puente Colgante sobre el Río Grande, patrimonio histórico y cultural de esta ciudad.
En el Municipio sacan número para explicar que la responsabilidad es del Gobierno, en tanto que desde el Gobierno aclaran que en estos 9 meses se hizo lo necesario para reconstruir el Monumento.
Unos y otros se olvidan que el Puente Colgante no es el único exponente del Patrimonio Histórico y Cultural que tiene la ciudad. Hay otros ejemplos y en esos otros también se puede ver la desidia y el abandono que sufren.
Para ejemplificar, alcanza con mencionar el antiguo cementerio indio y la comisaría de la
la Margen Sur; el frigorífico; las gamelas; y muchos otros puntos más.
Por lo tanto, el Puente Colgantge, no es la primera víctima, muy por el contrario, es una más de las tantas que cada tanto nos recuerdan el despecio que existe por nuestra cultura, nuestros predecesores; nuestros símbolos; y nuestra gente.
Ahora no interesa, sinceramente, si la culpa es de Bogado, de Benegas, de Martín; de Ríos; de la Sociedad Rural, el Ejército o la Marina.
Lo que verdaderamente interesa es hasta dónde piensan llegar con esta desidia y esta indiferencia.
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