Tras la espera, AySA prometió mejoras en diciembre

Tras la espera, AySA prometió mejoras en diciembre
Una marcha vecinal logró que la empresa asegurara que en tres meses se concluirá la planta impulsora de Temperley. También empezarán la de Fiorito, destinada a la conexión cloacal. No respondieron cuándo se conectarán nuevos barrios a la red de agua, pero aseguraron que en dos semanas tendrán una respuesta.
En tres meses se terminará la planta impulsora de Temperley para abastecer de agua potable a la zona más olvidada de Lomas de Zamora y se iniciarán las obras cloacales en Villa Fiorito. Ésa fue la promesa que se llevó la asamblea de vecinos que marchó ayer hasta la sede local de Aguas y Saneamientos Argentinos (AySA) para reclamar que los plazos no vuelvan a demorarse. La conexión potabilizadora se proyectó por primera vez hace 21 años.

Representantes del Foro Hídrico local de diversos barrios dejaron un petitorio a los referentes locales de la empresa que conduce Carlos Ben para que se concluya la planta que se lleva a cabo dentro de la sede de ese organismo, sobre la avenida Hipólito Yrigoyen. Permitiría abastecer de agua con más presión, luego de que ese servicio se haya debilitado porque barriadas como la 17 de Noviembre comenzaron a alimentarse de un caño maestro que proviene de La Matanza y se encuentra sobre Virgilio. Aumentó la demanda pero no mejoró el circuito para poder responder a ella.

“Esa planta no se terminó en 1991 como se había prometido, se extiende (el plazo de obra) y cada vez que nos movilizamos siempre recibimos una nueva promesa”, cuestionó Jorge Gómez, miembro de la Asamblea Vecina de Ingeniero Budge. En diciembre afirmaron que se concluiría.

En paralelo, pidieron que se incorporaran a la red de agua a Villa Albertina, América Latina y algunos sectores de Budge, pero ante ese reclamo les aseguraron “que lo van a consultar a AySA central, aunque ya había compromisos explícitos” porque la tarea “comenzó en 2007 y se abandonó”, le planteó el hombre a LA TERCERA. En diez días les responderán -aseguraron- ese pedido.

A fin de año también “empezaría la construcción de una planta en Fiorito para 300 mil habitantes”, que se demoró porque se retrasó formalizar la titularidad del terreno donde se construirá.

Para obtener compromisos formales sobre estas problemáticas, la asamblea reclamó que les brindara una audiencia el intendente Martín Insaurralde, sobre lo que no obtuvieron respuestas. Si bien entienden que la mayoría de las obras estructurales dependerán de la Nación, manifestaron que esperan que el Ejecutivo local viabilice el pedido hacia instancias superiores. Entre otras tareas que resultan fundamentales para el bienestar de los barrios se cuenta el aliviador oeste del Arroyo del Rey, así como una estación de bombeo que contenga compuertas para manejar el caudal y evitar anegamientos o escasez hídrica, los extremos en los que se viven los vecinos según la época del año.

El próximo sábado se reunirán en el barrio Gabriel Miró para definir en asamblea cómo sostienen el reclamo. “No vamos a abandonar la lucha”, advirtió Gómez. “Detrás de esto están nuestras pertenencias, la salud de los chicos y nuestras vidas”, enfatizó.

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