En 9 de julio casi España, los militantes exponen su reclamo de puestos genuinos.
La Corriente Clasista y Combativa de Tandil incorpora nuevos modos de protesta y a través del arte culinario, más precisamente cocinando tortas fritas y panificados frente al Ministerio de Trabajo, redoblan la apuesta en reclamo de una política transparente en la distribución de los planes.
La agrupación retornó a la sede de 9 de julio casi España, con una ruidosa manifestación donde demostraron a la comunidad la necesidad de generación de puestos de empleo genuinos para la gente.
"Vamos a traer las herramientas de trabajo" a la protesta, dijo Jorge Lezica, referente de la CCC.
Cabe señalar que la semana pasada fueron detenidos Lezica y Griselda Altamirano, en el marco de un desalojo policial a la cartera laboral. Para los dirigentes, se trató de un acto más de "criminalización de la protesta social" que -opinan- viene profundizando el Gobierno Nacional.
"Son respuestas mínimas las que ofrece Nación", apuntó Lezica al repudiar el "amedrentamiento que nos hacen no sólo con la Policía Federal, sino también con la Policía de la Provincia".
El vocero de la CCC también dijo que "fuimos provocados por algunos efectivos" uniformados, mientras que diagnosticó una situación de "tire y afloje" con la administración central, en el marco de la pelea por más planes "Argentina Trabaja".
Por su parte, Alejandra Aristegui, miembro de la organización social, destacó que "nos vamos a quedar acá porque hace dos años que venimos trabajando en cooperativas por un puesto laboral genuino".
Cuestionó además que "la única respuesta" a las solicitudes sea "enviar más Policía".
"Vamos a traer todos los elementos de trabajo acá para que vea la población que somos gente con reclamos justos", culminó Lezica.
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