El turismo estudiantil premium es un concepto que empieza sonar fuerte en Bariloche.
Alrededor de 115.000 jóvenes llegarán desde el 17 de julio a Bariloche de viaje de egresados. La mayoría se alojará en hoteles de dos y tres estrellas donde lo que cuenta es que haya una cama y sábanas limpias, para dormir y pasar “la previa” de las excursiones y los boliches. Sin embargo, esto está cambiando: entre el 15 y 20 por ciento se alojará por primera vez en hoteles de 4 estrellas y disfrutarán de comodidades que no hubieran imaginado los egresados de generaciones pasadas. Estos hoteles ofrecen un servicio mucho más exclusivo: tiene más personal de atención, habitaciones más grandes que incluyen televisores LED, gimnasios, sauna e hidromasajes.
“Es un cambio importante para que Bariloche compita con destinos extranjeros de turismo estudiantil, y se da en el marco de un mejoramiento de los servicios. Hoy los hoteles de tres estrellas tienen un excelente servicio de atención y comidas”, asegura a Clarín Nestor Denoya, presidente de la Asociación de Turismo Estudiantil de Bariloche (ATEBA).
El año pasado unos 3.500 egresados eligieron destinos en el exterior, como Cancún o Brasil. Ese es el mercado que quieren recuperar las empresas que ofrecen a la cordillera un paquete premium, que contempla pensión completa y 3 o 4 días de esquí.
Este producto, además, abre la puerta a egresados de otros países. “El mercado de Venezuela es uno de los más interesantes porque vienen grupos de buen poder adquisitivo. Estos chicos van derecho a hoteles de 4 estrellas y tiene todos sus tramos en avión”, explica a Clarín un operador.
En este marco, recuperar la confianza de países como Brasil y Chile es una prioridad del sector. “Son los pibes los que el año pasado nos hicieron publicidad favorable, fueron ellos los que les contaron a sus padres que en Bariloche todo funcionaba con normalidad”, señala Vicente Bua, el Secretario de Turismo local.
Según estimaciones de Snow Travel, una de las empresas que incorporó a los hoteles de 4 estrellas, más de 20.000 estudiantes vendrán a ellos este año. Su presidente, Gastón Linares, explica que apuntan “a pasajeros de Uruguay y el sur de Brasil, además del mercado argentino”.
Si una lección les dejó a los empresarios la crisis de las cenizas es que no deben resignar ningún segmento de mercado. Además de incorporar el sector tradicionalmente llamado ABC1, los operadores están trabajando para movilizar a las clases medias bajas o con menores ingresos. “Queremos que todos tengan la oportunidad de conocer la zona y para eso estamos creando distintos paquetes”, asegura Denoya. Por eso, en simultáneo con la opción premium, se armó una propuesta que incluye menos días de vacaciones y en baja temporada, es decir, octubre y noviembre, que no incluye esquí, y cuesta el 50% de un viaje en plena época de nieve.
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