Un joven policía asesinado y un chofer herido en un intento de robo fueron algunos de los casos con los que se encontró ayer la región. Algunos barrios pidieron que se elabore una “política integral de seguridad”.
Un joven que pertenecía a la Policía Bonaerense fue asesinado ayer en Llavallol, Lomas de Zamora, de siete balazos en un episodio que se investiga pero que tiene rasgos de “ajuste de cuentas”. En Quilmes, a un chofer lo asaltaron y le cortaron dos dedos. En horas, un hospital de Moreno los profesionales presenciaron una pelea entre pacientes. Esos episodios de violencia en el Conurbano exasperaron los ánimos de algunos vecinos que participaron en la marcha opositora del 13 de septiembre último y que ya estaban organizados en grupos regionales para reclamar inseguridad.
Que se aplique una “política integral” para reducir los ilícitos es el pedido que los colectivos de ciudadanos -que se definen como “apartidarios” aunque en algunos participan personas que tienen actividad política- repiten en los distintos distritos. Del pedido en común de cada regional surgió “Provincia Insegura”, una red que organiza mensualmente asambleas para recolectar firmas y definir cómo continúan las acciones. Una representación de ese grupo participó en el cacerolazo del jueves último en la porteña Plaza de Mayo, entre los que se contaron lomenses.
En ese distrito, en la madrugada de ayer encontraron en Santos Vega y Ruta 4 a Carlos Ezequiel Morinigo (21), un policía que tenía siete disparos en su cuerpo y cuyo auto se encontraba incinerado a 20 metros. Por la cantidad de balazos que registró (uno en el cuello, dos en el hombro y cuatro en la espalda) y porque en su bolsillo había 5 mil pesos que supuestamente él llevaba, se analiza que quienes lo mataron no querían robarle sino causarle daño.
“Estas cosas te ponen mal. Nos tocan a todos. Estamos cansadísimos”, planteó ante LA TERCERA María Carla Policicchio, integrante de “Lomas Alerta” y de “Provincia Insegura”. Esta mañana planeaba visitar a la comisión del Concejo Deliberante local que se encarga de la temática para solicitar las novedades sobre una reunión que debían llevar adelante con los jefes policiales. Su grupo coincide en reclamar que se “envíe hacia arriba” en el organigrama estatal el pedido de respuestas y que se establezca una “política integral de seguridad”.
El primer encuentro interdistrital lo organizó la vecina y concurrieron “ocho distritos”. Después fue en Bernal, en Tolosa y el próximo viernes 28 llegarán a La Matanza para dejar su firma en la planilla que pide que los hechos de violencia no sean entendidos como casos aislados sino como una realidad a mejorar desde varias aristas. “El 13 fue inolvidable, con un ambiente sano y sin agresión, contrario a lo que dice el oficialismo que parece que gobierna sólo para un sector del pueblo”, enfatizó.
Asalto al volante
En Quilmes, otro chofer fue víctima de un robo. Rubén Mesa (29) manejaba un interno de la línea 278 alrededor de la 1 cuando dos hombres subieron e intentaron robarle el estéreo. Como no lo consiguieron, forcejearon y le cortaron dos dedos de su mano, además de llevarle 50 pesos y su celular. Sus compañeros ayer comenzaron un paro en reclamo de más protección, ya que en la región en lo que va del año al menos tres conductores fueron heridos en la misma situación.
El 5 de marzo, un grupo desnudó, golpeó e hirieron de dos balazos a un trabajador de la línea 126 durante un asalto. Poco más de un mes después, mataron de un disparo en la cabeza a un colectivero en González Catán, La Matanza, cuando regresaba del Mercado Central de Buenos Aires. El 11 de este mes, un chofer fue asesinado a puñaladas cuando se resistió a que le robaran su mochila, en Bernal.
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