La organización Defendamos Buenos Aires estuvo presente este martes en el Estadio de River Plate y fiscalizó la actividad de los trapitos durante el partido Argentina- España. Su titular, Javier Miglino señaló que " los vecinos se quedaron solos al no haber presencia policial" al tiempo que culpó al gobierno nacional y local por "no poner límites a la actividad".
Luego de observar la situación Miglino señaló que “los vecinos se han quedado completamente solos” al tiempo que indicó que “cada partido o recital en River Plate trae aparejado el accionar de la maldita mafia de los trapitos”.
Asimismo expresó que en el predio “no estuvo presente ni la Policía Federal, ni la Policía Metropolitana, ni la guardia urbana ni las grúas”, y que el resultado fue que “la mafia cobró 50 pesos por estacionar e hizo precio pero colocó los autos donde le pareció”.
"La calle Rosevelt, entre Montañeses y Arribeños, tuvo su vereda derecha convertida lisa y llanamente en una playa de estacionamiento”, indicó Miglino a modo de ejemplo.
Por último manifestó que “nunca vieron algo igual a pesar de estar fiscalizando la actividad de la mafia desde 2006” y arremetió contra el Gobierno nacional y de la Ciudad al decir que “ni Aníbal Fernández ni Mauricio Macri se animan a poner límites a los trapitos”.


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