Denunciaron al diputado Ricardo Olivera Aguirre por golpear a un empleado municipal que estaba encadenado a la Intendencia. Mario Menéndez, de 55 años, reclamaba por una suspensión que recibió de la intendenta, Gabriela Ciccarone, esposa del legislador.
La protesta transcurría con normalidad hasta que el legislador –y esposo de la nueva intendenta Gabriela Ciccarone- lo arremetió con golpes de puño y palos, según relató el trabajador. En diálogo con El Diario, Menéndez explicó que el conflicto no es casual, sino que data de las elecciones internas del 14 agosto: “Llevo en la Municipalidad más de trece años, en planta permanente, y nunca tuve problemas con las gestiones. Es más, cuando Olivera Aguirre fue intendente, yo colaboraba como su secretario privado, era su mano derecha. Pero en las últimas elecciones le dije que no lo iba a apoyar porque no coincidía con sus ideas, y además estaba en la línea del doctor Hugo Hissa. Ahí me dijeron que iba a ser castigado si ellos llegaban a ganar”, relató.
El último jueves Menéndez recibió una carta donde le informaban la suspensión que tendría por treinta días, por faltas reiteradas. Al considerarla como una injusticia y una venganza, decidió asistir normalmente a su puesto. Pero al tratar de ingresar a la sede municipal, la secretaria de planilla le negó la entrada por el apercibimiento ya notificado. Como respuesta volvió a su casa, pero a buscar unas cadenas. Una vez sujeto a la puerta reja del edificio, inició su lucha. Al instante llegaron
“Después pasó la intendenta y me dijo que me iba a atender el lunes, y yo le dije que la iba a esperar en el mismo lugar entonces. Cerca de las 10:15 veo que llega Olivera Aguirre, me observa desde la calle y se ríe. El diputado sube, se me acerca y me sonríe como para saludarme, pero me empieza a pegar. Se caen los palos de pool y los agarra para golpearme con los tacos también. Con la primera piña me noqueó un poco, porque recuerdo de momentos. Lo único que pude hacer fue cubrirme y gritar ‘policía, policía’. Llegaron los oficiales y me lo sacaron de encima, y se fue”, relató el empleado.
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