Transporte público: la CGT salió al cruce del gobierno de Paco Pérez

Rodolfo Calcagni, jefe de la central obrera y del gremio de los choferes, se quejó porque el Poder Ejecutivo no consulta.

La relación entre la CGT local y el gobierno de Francisco Pérez se ha complicado. Así lo dejó ver el jefe de la central obrera en la provincia, Rodolfo Calcagni, quien se quejó abiertamente de no tener participación en la reformulación del sistema de transporte público de Mendoza.

"Acá nadie nos consulta a pesar de que nosotros sabemos qué hay que hacer. Ponen a tecnócratas que están detrás de un escritorio en el tema, pero a nosotros, que sabemos qué hace falta, no nos llaman", lamentó ante la consulta de El Sol Calcagni, quien además de dirigir la CGT es titular del gremio de conductores de colectivos (Sipemom).

La palabra de Calcagni demostró que las relaciones políticas entre la central obrera y el gobierno de Pérez no se encuentran en su mejor momento.

Cambio. Distinto era el escenario hace sólo unos meses. Después de las elecciones de octubre, Pérez y Carlos Ciurca participaron de un almuerzo en el salón de la CGT en Guaymallén. Aquel festín incluyo champán y bocados de mariscos. Todo era concordia y alegría, a pesar de que por abajo el sindicalismo local mandaba señales para conseguir cargos en la estructura del gobierno provincial, por entonces, en formación.

El pedido velado de la CGT no generó muchos resultados y, al parecer, tampoco el que hicieron los sindicalistas en la superficie del discurso: participación en la gestión. Y la prueba de ello sería el transporte público, área donde el gobierno de Pérez habla de hacer cambios profundos, pero no ha consultado a los trabajadores.

Revisar contratos. Calcagni aprovechó la consulta de El Sol para dar la opinión sobre el transporte que el Gobierno aún no le ha pedido. El gremialista sostuvo que está a favor de revisar el contrato de concesión entre el Poder Ejecutivo y AUTAM y disparó contra el sistema prepago de boletos. "Red Bus debería tener 800 bocas de expendio, pero no se sí si llega a las 300", expresó.

También consideró que no sería necesario aumentar la tarifa de colectivos si los subsidios llegaran a las personas que lo necesitan y si se recaudara de manera correcta.

Pero enseguida vino la reflexión amarga: "A nosotros nos llaman cuando está todo cocinado", se quejó, y reiteró, como después de las elecciones, que el gremio no pretende cargos, sino participación en las decisiones.

El escenario. La aparición del jefe del sindicato de los choferes de micros se produce en un momento de tensión por la pretensión oficial de revisar el contrato con las empresas de transporte público.

Para la gestión de Paco Pérez es una prioridad revisar el modo de pago por kilómetro recorrido a los empresarios, pues (según el Gobierno) en este esquema los privados no corren riesgos ni se preocupan por el servicio. Pero ello supondría romper un compromiso que liga al Estado provincial con AUTAM hasta 2015.

También habla el gobierno de Pérez de modificar el esquema de subsidios, para que la ayuda llegue directamente al usuario de los colectivos, no a las empresas.

Pero en esta discusion, donde todo está en veremos y sujeto a decisiones del Gobierno nacional, AUTAM se muestra dispuesto a defender el contrato de concesión y especialmente el sistema de kilómetro recorrido.

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