La discusión legislativa arrancaría antes de fin de mes. Es el primer paso rumbo a la nueva licitación del servicio urbano de colectivos.
Será el paso previo a la licitación del nuevo esquema de la prestación, cuyo perfil técnico se está evaluando, en base a estudios actualizados de recorridos y demanda, para ver en cuántas zonas se divide la ciudad y cuántas prestatarias hacen falta. De todos modos, ese proceso no arrancará antes del segundo semestre del año.
Recordemos que las prestatarias privadas Coniferal y Ciudad de Córdoba ya tienen sus concesiones vencidas y con prórroga otorgada para garantizar la transición.
Antes de licitar, el municipio pretende primero delinear el marco normativo general, que regirá las relaciones legales entre el municipio y las empresas. En esa etapa se definirán cuestiones tales como las obligaciones y derechos de cada parte, y el formato bajo el cual deberán realizarse las actualizaciones de tarifa.
Según indicaron desde el Ejecutivo, el actual marco regulatorio se remonta, en su parte medular a 1973, y está totalmente desactualizado.
Esa discusión se repotenció en los últimos años cada vez que se discutió un aumento de tarifa: invariablemente las bancadas opositoras en el Concejo Deliberante pedían definir el marco regulatorio antes de aumentar el costo de cada viaje, y a su vez los sucesivos Ejecutivos dilataban esa discusión de fondo.
Tras la fallida experiencia de Germán Kammerath en 2001, Ramón Mestre tendrá ahora la chance de rediseñar en su totalidad el sistema de transporte urbano. Ese proceso incluirá el pase a manos privadas de la estatal Tamse.

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