Este domingo Osvaldo Caffaro cumple 34 meses como Intendente de Zárate. En la foto se ve la oscura cartelera donde se exhibe el Boletin Municipal.
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Escribe Pablo Milanesi
Al comienzo de esta gestión, allá por el verano 2007/2008 begin_of_the_skype_highlighting 2007/2008 end_of_the_skype_highlighting, el burócrata que trajo Cáffaro a cogobernar la ciudad desde una consultora privada que compartían en Capital Federal, Pablo Andres Giménez, se comprometió ante las cámaras de Zi a publicar todos los decretos que firmaría el Intendente en su mandato, en “plataforma electrónica”, para hacer más fácil su acceso a toda la ciudadanía. Nunca se hizo.
Tal vez con un extraño animus jocandi, en lugar de publicar sus actos de gobierno reflejados en los decretos actuales, como lo obliga la ley, la gestión emprendió un scaneo de los viejos decretos de intendentes de la dictadura militar, para publicarlos en la web oficial.
Publicaron scaneos de decretos de los años 1978, 1979 y 1980.
Después se cansaron, y aunque habían prometido seguir scaneando mes a mes hasta llegar, tal vez en un cuarto mandato de Cáffaro (2019-2023) al actual año 2010, no scanearon más.
Como tantos otros anuncios de esta gestión, todo quedó en la nada.
En www.zarate.gov.ar hoy no existe el Boletin Municipal.
La promesa de Giménez fue una gota en un mar o, como se dice popularmente, duró lo que dura una flatulencia en una canasta de mimbre.
Unos meses después de esa promesa, además de no cumplir con lo comprometido a la ciudadanía en la campaña, Giménez dio la orden de que se impidiera el acceso a "Zárate Informa" desde todas las máquinas municipales, excepto la de los funcionarios, claro.
La idea estaba clara: Zárate Informa nunca fue un medio controlable, por lo tanto sus noticias debían ser censuradas en los lugares de trabajo municipal.
Los empleados sólo podían informarse de lo que pasaba en Zárate via web a través de La Voz o El Debate.
¿Porqué esa saña contra un humilde medio local?
En aquellos tiempos, por ejemplo, revelamos el procesamiento penal que pesaba sobre otro funcionario traído por esta gestión desde Capital Federal, el ex Presidente de la Aguas de Zárate Roberto Armida.
Armida manejaba la empresa más conflictiva de la ciudad estando procesado penalmente por irregularidades en una licitación “amañada” cuando era funcionario menemista.
Despues de 6 meses de “evaluacion” , Armida se volvió a Quilmes.
También contábamos en ese entonces los pactos clandestinos de Caffaro con la CEZ, que simbolizábamos en la presencia de un tal Hugo Funes, oscuro personaje que pasó del Consejo de Administracion manyilopista a ser Jefe de Produccion de Caffaro. (Hoy volvió a la CEZ, y es… ¡Sindico Suplente!)
Así que nada de Zi para los empleados municipales, para que los nuevos funcionarios que decían una cosa y hacían otra no perdieran autoridad.
Una joya de discriminación hacia nuestro medio, y hacia nuestros lectores.
“Oficina Anticorrupcion” y “Acceso a la Informacion Pública”
Otra de las constantes de la actual gestión es la de no implementar las Ordenanzas que aprueba el HCD pero que no son del agrado del Ejecutivo.
Este accionar ilegal se produjo en numerosas Ordenanzas, que se hallan vigentes pero que no se aplican, vaciando de contenido al poder legislativo de la ciudad, y dejando al propio accionar del Ejecutivo en un marco de dudosa institucionalidad.
En este caso sólo haremos foco en dos ordenanzas que tienen que ver con el tema de esta nota, que es la ausente transparencia administrativa de un gobierno que hace de la opacidad su sello distintivo.
El 5 de noviembre de 2009, hace 11 meses, el HCD aprobó la Ordenanza 3819, creando la Oficina Anticorrupción y Ética Pública, como una nueva Direccion Municipal , un organismo “encargado de velar por la prevención e investigación de aquellas conductas que dentro del ámbito fijado por la presente ordenanza se consideren comprendidas en la Convención Interamericana contra la
Corrupción aprobada por Ley N° 24.759 y por el Código de Etica en el Ejercicio de la Función
Pública, aprobado por ley N° 25.188. Su ámbito de aplicación comprende la administración
pública municipal centralizada y descentralizada, empresas, sociedades y todo otro ente público
o privado con participación del Estado o que tenga como principal fuente de recursos el aporte
estatal.-“
El Ejecutivo nunca la vetó, ni la reglamentó, ni la aplicó.
Consultado por esta gravísima irregularidad por Zi, el Licenciado Gimenez contestó con balbuceos que no habían creado la Oficina Anticorrupcion porque “habían acordado con el Concejal Lasaga ”, su no aplicación.
Una explicación absurda, que el propio concejal Enrique Lasaga (PS GEN) se encargó de desmentir ante las cámaras de Zi pocos días después.
La segunda Ordenanza aprobada que seguramente correrá la misma suerte que la 3819 es la 3888, del 19 de agosto de 2010, regulando el mecanismo de acceso a la Información Pública. La cual “constituye una instancia de participación ciudadana por la cual toda persona ejercita su derecho a peticionar, consultar y recibir información del Departamento Ejecutivo y/o del Honorable Concejo Deliberante de Zárate.”
Si usted lee la Ordenanza en el link que dejamos debajo de esta nota, comprobara que su redacción contradice absolutamente el objetivo que se dice perseguir, esto es facilitar el acceso a la información pública, ya que por ejemplo una de las causales de denegación es que la misma “afecte los intereses legítimos de un tercero.” (sic)
Pasaron ya 70 días, y la Ordenanza 3888 igual tampoco ha sido reglamentada por el Ejecutivo, ni lo será.
Lamentablemente, no lo decimos porque poseemos las complejas artes de la adivinación, a través por ejemplo, de la examinacion de las vísceras de un pato , sino porque es lo que nos enseña la triste experiencia de estos últimos 34 meses de administración municipal: transparencia cero.

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