El próximo sábado Jujuy iniciará una nueva etapa en su vida institucional. Eduardo Fellner recibirá de manos de Walter Barrionuevo el bastón de mando y, de esa forma, un proceso de alternancia de poder en la provincia se consolidará como hace tiempo no sucedía. Atrás quedarán épocas de inestabilidad y voracidad política que ponían a Jujuy al límite del abismo.
El porcentaje resulta altamente sugestivo sabiendo que su mandato no tenía posibilidad de renovación, que la complejidad de la convivencia jujeña es siempre una situación desgastante y que lejos de una ambición desmedida, el Primer Mandatario poco se preocupó por mantener ese nivel de adhesión a base de prebenda o favores.
Así las cosas, Barrionuevo termina una etapa habiendo cumplido la difícil tarea de mantener a Jujuy orbitando en la normalidad, sumando obras de gran envergadura y carácter estratégico y principalmente, sacando del centro de la agenda pública a la cuestión financiera, históricamente eyectora de dirigentes que no supieron controlar el gasto público y, por ello, pagaron con su renuncia.
También se quedará con el mérito de haber demostrado ser un hábil político, político de manual peronista, manteniendo siempre la vertical ante las acometidas de los sectores internos, de la oposición, la dirigencia social y gremial, el sector empresarial y el gobierno nacional y sus lógicas de poder. Se quedará, para su propio regocijo, con la satisfacción de haber terminado su mandato en condiciones de aprobación, sabiendo que a principios del año 2008 no eran pocos los dirigentes que apostaban en mesas de café por su rápido derrumbe y partida.
Termina, entonces, una etapa que se caracterizó por un estilo acompasado, buscando, en los peor de las circunstancias, luz verde para los acuerdos. En el tintero quedarán algunas cuestiones estructurales por resolver y la preocupación por un Estado que necesita, con urgencia, replantearse las normas de convivencia. Pero estos serán temas de la próxima gestión, que se resolverán en otro contexto y en otras circunstancias, más aún sabiendo que la propia presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, ya dio indicios de modificaciones en algunas de sus políticas de gobierno, que pueden repercutir favorablemente en Jujuy.
FELLNER, LA CARGA
DE LAS EXPECTATIVAS
En este escenario de demandas, Eduardo Fellner vuelve a la provincia envuelto por la expectativa. Es, en la actualidad, el cuadro político de mayor experiencia de Jujuy y su antecedente inmediato de haber ocupado un cargo de privilegio en el Congreso Nacional, le abre un crédito de varios dígitos ante sus seguidores y la población en general.
Le queda, por delante, una tarea que tendrá, como principal desafío, empezar a dar respuesta inmediatas y señales concretas de que efectivamente Jujuy está en una nueva etapa del mismo proyecto político que recibió, en octubre, amplio respaldo del voto popular.
Quizás se espera de él, el afianzamiento de un salto de calidad en todos los sentidos. Desde la conformación de los propios equipos de trabajo, pasando por una relación madura con el municipio de San Salvador de Jujuy, hasta la profundización de aquel mensaje, de alto valor simbólico, que significó recuperar la autoestima y el orgullo de sentirse jujeño. Cargará en sus espaldas, la pesada esperanza de seguir por un rumbo donde predominen las buenas noticias y disminuya la confrontación entre hermanos, mucho más si esas confrontaciones son sólo por ambiciones sectoriales o pedidos exclusivamente de índole particular.
Pero, al margen de los méritos, no debe ser la tarea de una sola persona. Se precisa el acompañamiento sincero de todo el arco dirigencial, el sector privado y las propias fuerzas políticas y gremiales. Debe iniciarse, sin tiempo que perder, un periodo de avenencia y lazos de colaboración. Solo así Jujuy podrá seguir creciendo con bases sólidas, sin depender el estado de ánimo de algunos pocos. Es tiempo, superado ya definitivamente ese pasado de inestabilidad e incertidumbre, de afianzar el proyecto común y saber que Jujuy sólo de depende sí para ser esa provincia en la que todos quieren vivir.
DEFINICIONES Y
ENTENDIMIENTO
Armonía. No cabe otra definición para el clima que se instaló en a antesala del capítulo político e institucional que se iniciará hoy en la Legislatura con la asunción de nuevos diputados provinciales. Así lo reflejan y no dejan lugar a lecturas equívocas, la razonabilidad, la coherencia y el respeto explicitado por los 28 legisladores que integrarán el bloque justicialista, de cara a decisiones trascendentales para el futuro de las instituciones democráticas.
En reciente reunión, de la que también participaron Fellner y Jenefes, “los 28” comprometieron respaldo político al programa de gestión (que Fellner expuso en detalle, aunque sin dar nombre alguno de quienes integrarán su equipo de trabajo) que se pondrá en marcha el sábado, garantizando ágil tratamiento en extraordinarias a dos temas centrales: El primero de ellos, el presupuesto 2012. El segundo, la modificación de la Ley Orgánica del Poder Ejecutivo (Ley de Ministerios), que incluirá la institucionalización de la Jefatura de Gabinete y el desdoblamiento del Ministerio de Infraestructura y Planificación.
En otro tramo de la reunión, Jenefes explicó la necesidad de contar con gente de su entorno para ocupar cargos estratégicos en la gestión del parlamento jujeño. Un planteo a todas luces lógico. Es por ello que requirió la vicepresidencia primera para Guillermo Snopek. Julio Frías, por su parte, (quien hoy asumirá la banca que dejará Rubén Rivarola, electo diputado nacional) propuso a Héctor Olindo Tentor para ejercer la presidencia del bloque. Ambas iniciativas tuvieron eco favorable entre los presentes, quedando definida así la nueva configuración de autoridades por parte del justicialismo.
Tampoco surgieron objeciones a la decisión de Jenefes de nombrar a Jorge Rodríguez y Fabio Fabiani para ocupar los cargos de secretarios parlamentario y administrativo, respectivamente.
Cabe recordar, que además de los electos el 23 de octubre, hoy también prestará juramento Octavio Herrera, en lugar de Mariela Ortiz, quien se sumará en breve a la Cámara de Diputados de la Nación.







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