El discurso de Cristina y el blooper con los maestros. Primera baja en el gabinete del intendente Inza. ¿Le pidió a Palmisano que se quedara? ¿El peronismo sabe que está en el poder en Azul? Activo rol del diputado Mario Caputo. Finaliza el contrato de limpieza y barrido de calles: ¿se municipaliza o sigue el Sindicato de Camioneros?
Los discursos de la presidenta Cristina Fernández, con su potencial oratoria, tenían ese sello. Hoy algo cambió. Basta con analizar las últimas intervenciones de la Primera Mandataria para abrevar en interrogantes sobre un contenido que se saltea párrafos de la realidad, desmenuza desde una llamativa parcialidad historias recientes, se sumerge en la semiología de su dolor por la muerte de "El" que la paraliza, la quiebra y extiende ese sentimiento de luto a un país que la observa y le hace compartir en una ceremonia atea la ausencia irremediable del líder que intenta ser mito.
Se pueden tener innumerables miradas: sobre la reiteración de números de la economía que se acoplan sin solución de continuidad, con un crecimiento que coloca al país en otro estándar para discutir dónde estamos parados en el medio de la crisis del capitalismo, la cuestión Malvinas, la concesión de los trenes y una matriz que no modificó el numen menemista, los subsidios y el enorme negocio montado alrededor por algunos capitalistas amigos, la crisis energética y el papel de YPF.
Cristina y los cortocircuitos
Hay temas de los que, por supuesto, no se hablan. Es el límite que impone el discurso del poder. El problema es cuando la brújula insiste en marcar el norte. Por eso, en ocasiones, el alegato político es más consecuencia de un sentimiento que de una ideología y, quizá, a la Presidenta le esté ocurriendo ese síndrome. Porque de una decisión como es desmontar ciertas estructuras financieras como la convertibilidad y darle otro rol al Banco Central a decir que los maestros trabajan cuatro horas y tienen tres meses de vacaciones hay un cortocircuito ¿intelectual, anímico?
Una frase típica de un oyente de Radio 10 de la Capital Federal que no tiene sustento no puede formar parte del arsenal discursivo de la máxima autoridad de un gobierno que se pavonea en ser "nacional y popular" y carga de consignas de "liberación" a los integrantes de la Cámpora.
El encierro para oír lo que se quiere escuchar y las lecturas sesgadas que suelen enredar a los trémulos palacios de los gobernantes con espejos que devuelven la imagen que quieren o imaginan resulta el parapeto ideal para los interrogantes del futuro. Hoy Cristina todavía corre con la bendición de haber sido votada por más del 50 por ciento de la población. Habrá que ver hasta cuándo se extiende ese estado de gracia.
La primera baja
Cuando el intendente José Inza se enteró de la renuncia del subsecretario de Obras Públicas Jorge Palmisano le pidió que la retirara. Le interesaba que se quedara trabajando para la gestión aunque sea como hombre de consulta. Producto de la personalidad de Palmisano que se sintió ninguneado y de cuestiones internas en la Secretaría de Obras Públicas que encabeza Sergio Cedeño, lo cierto es que el funcionario que supo sobrevivir a las gestiones de los intendentes Juan Barberena y Omar Duclós pegó el portazo. ¿Fue un mal cálculo de Palmisano quedarse? Ya con el diario del lunes, claramente sí.
Obras Públicas es un área clave que requiere de una estructura técnica y profesional que la diferencia de otros sectores. Hoy es un interrogante sobre cómo se irá planificando la misma con numerosos emprendimientos que están aguardando. Es la primera baja de un gabinete que aún tiene que terminar de soldarse.
Próximo a cumplir tres meses la nueva administración todavía está buceando en ejes que no sólo son de gestión sino de quién las lleva adelante. Fuera de los conocidos entuertos entre las secretarías de Cultura y Turismo y Fiestas Populares que encabezan Estela Cerone y Hernán Bertellys (a propósito, la presunta suspensión del encuentro de teatro Otoño Azul demuestra una preocupante miopía de lo que supuestamente es el "cartelito" de popular cuyo costo terminará pagando el Jefe Comunal) hay secretarías que deberían empezar a dar indicios públicamente de una planificación. Desarrollo Económico y Trabajo o la Subsecretaría General y de Modernización son dos de ellas.
Caputo, un papel clave
Quien está jugando un papel clave en estos primeros meses y que debe conjugar lo interno con las conexiones tanto en los gobiernos provincial y nacional es el diputado Mario Caputo. Con el resquemor de los ediles del Frente para la Victoria quizá fue el primero en comprender que el entramado político que implica el comienzo de un ciclo al frente de un Municipio significa abrir la cancha por fuera de alguna dirigencia que se mira con desconfianza. Quizá por falta de experiencia; quizá porque se ejercitó muchos años la lógica de opositor, el peronismo local tiene la tentación de lapidarse.
Si se entiende el proceso que se está atravesando en Azul, con un radicalismo fuera de juego, un Frente Amplio que procura amasar un caudal opositor pero sin certeza sobre el futuro, un macrismo- denarvaizmo que tiene que barajar todo de nuevo luego de la derrota de octubre, ¿queda margen para que desde las entrañas del justicialismo - kirchnerista se le pongan palos en la rueda al intendente Inza quien, a su vez, no trae la experiencia de gestión que podrían haber tenido otros dirigentes? La respuesta la tienen quienes habitan el Palacio Blanco. La planta baja como el primer piso.
Lo que se viene
La resolución del tema salarial, que fue el primer conflicto de envergadura que atravesó la flamante administración ante la postura del gremio municipal SOEMPA, pone un halo de tranquilidad al Intendente. Ahora deberá encaminar las cuentas para organizar el pago a los proveedores cuya demanda crece.
El presupuesto, quizá, lo trate el Concejo Deliberante el lunes 12 con su previsible aprobación una vez resuelta la plantilla de los sueldos.
Sin embargo, hay una cuestión a la que deberá abocarse la gestión Inza en el tiempo inmediato: se vence el contrato de un servicio clave como el de barrido y limpieza. ¿Municipalización; y el gremio de camioneros? Pero esa ya es otra historia.






Comentá la nota