Las tragedias se pueden evitar con inversión sensata

Fernando Gonzalez

Si alguien conserva alguna duda sobre la emergencia del sistema ferroviario podrá empezar a despejarla leyendo el informe especial que encabeza la edición del Suplemento WE que hoy entrega El Cronista. La crónica del periodista Pablo Fernández Blanco describe con prosa cruda pero con cifras muy precisas el drama de un sistema de transporte colapsado que recibe más de 13 mil millones de pesos de subsidios al año pero cuya característica principal sigue siendo el déficit de inversión en el rubro seguridad ferroviaria.

La tragedia del martes ocurrida en el barrio porteño de Flores resultó de la conjunción maldita de ausencia estatal, improvisación empresaria, lentitud judicial e imprudencia ciudadana. Pero el telón de fondo es el plan de soterramiento del ferrocarril Sarmiento, que se anunció cinco veces y jamás se puso en marcha.

Con aquel “ramal que para, ramal que cierra” Carlos Menem redujo casi a la mitad los 46.000 kilómetros de vías férreas que la Argentina tenía en 1990. Y aunque Néstor Kirchner prometió restaurar esa herida el faraónico proyecto del tren bala terminó siendo la imagen más recordada de su épica ferroviaria. El país de la soja sobrevaluada aún tiene la oportunidad de evitar más tragedias simplemente invirtiendo sus riquezas con mayor sensatez.

Comentá la nota