El hombre que asesinó a su ex pareja en Nueva Córdoba había estado detenido por violar una disposición de no acercarse a la mujer. El fiscal Sandoval cuestionó a jueces y camaristas.
El femicidio, como informó ayer La Voz del Interior , ocurrió el jueves a la noche en un departamento ubicado en Rondeau al 196. La mujer fue identificada como Mariana Torres, de 31 años, quien era abogada y oriunda de Río Tercero.
El homicida se llamaba Mauricio Marcon, de 34 años, quien no sólo tenía una orden de restricción, sino que, a fines de septiembre, estuvo detenido por violar esa disposición.
Fuentes judiciales confirmaron que la joven había denunciado a su ex el pasado 5 de septiembre. La denuncia recayó en la Fiscalía del Distrito 3 Turno 7. A raíz de eso, el Juzgado de Familia de 3ª Nominación, Secretaría 10, dictó la orden de restricción.
El 20 de septiembre, la joven vio que el hombre estaba merodeando su casa, por lo que dio aviso a la Policía. La Fiscalía del Distrito 1 Turno 5 dispuso la detención del joven por “desobediencia a la autoridad”. A los dos días, quedó libre. Pero, 12 días después, ocurrió lo peor.
En el sumario consta que, según el testimonio de vecinos, el homicida “tenía entrenamiento en las fuerzas armadas, por lo que siempre andaba armado”.
Un llamado. El jueves, un vecino de Nueva Córdoba llamó a la Policía para advertir que había un hombre armado en una panadería de la zona. Cuando el efectivo llegó, en el lugar ya no había nadie, pero los vecinos le advirtieron que algo había pasado en un departamento del cuarto piso. Habían escuchado discusiones, gritos y disparos.
Al llegar, los efectivos se encontraron con la puerta del departamento abierta. En el interior, estaban los dos cuerpos en el piso y una pistola nueve milímetros.
La joven presentaba dos impactos de bala en la espalda, aunque se cree que habría recibido más disparos. “Evidenciaba actitudes de protección”, dijo Sandoval.
El fiscal anticipó que girará la investigación a la Fiscalía de Violencia Familiar, a cargo de Mercedes Balestrini.
Sandoval cuestionó a jueces y camaristas de Córdoba que consideran que la violación de órdenes de restricción no constituye un delito, según el Código Penal. En la Justicia de Córdoba hay distintas posturas acerca de si el incumplimiento de esas órdenes puede encuadrarse o no dentro de la figura penal de “desobediencia a la autoridad”. “Hay dos jueces que, avalados por una resolución de la Cámara de Acusación, dicen que la violación de restricción no es delito”, indicó Sandoval.
El pasado 18 de julio, el juez Luis Miguel Nassiz sobreseyó a un hombre acusado del delito de desobediencia a la autoridad por desoír una orden de restricción de acercamiento y prohibición de contacto.
No la dejaba tranquila
Según la Fiscalía, el victimario había perseguido a su ex pareja, le sacó fotos, y la siguió hasta el consultorio de la psicóloga.
Un año complicado
En Córdoba. Unos 12 femicidios se registraron en Córdoba en lo que va del año. Hasta el 30 de junio, la asociación civil La Casa del Encuentro contabilizó siete casos. Luego, hubo otras cuatro mujeres asesinadas por sus parejas, una en Villa del Rosario, dos en Cruz del Eje y una en Unquillo.
Instrucción a fiscales. En mayo pasado, la Fiscalía General de la Provincia estableció que el no acatamiento de una orden de restricción es elemento suficiente para imputar el delito de desobediencia.
Envío. La instrucción fue enviada por la fiscal adjunta, María Marta Cáceres de Bolatti, a todos los fiscales de Instrucción, sugiriendo la adhesión a ese criterio para los casos de violencia familiar.
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