El presidente de la Auditoría General de la Nación, Leandro Despouy, brindó anoche una charla en el auditorio del Gran Hotel Chivilcoy, actividad convocada por el sector interno liderado por Alvaro García de la UCR.
Uno de los temas abordados por Despouy fueron sus denuncias sobre el destino de los subsidios a las empresas concesionarias de servicios públicos, especialmente el ferroviario y abordó la Tragedia de Once y la serie de denuncias realizadas por la AGN.
En diálogo con la prensa, el Auditor General de la Nación destacó la posibilidad de visitar las localidades y provincias del interior para dar a conocer las actividades que se realizan en materia de control de los fondos federales.
'Auditamos cómo se atribuyen los fondos nacionales en este país que tiene un presupuesto bastante elástico, ya que el que se aprueba es distinto en un 30 por ciento al que se ejecuta y que se traduce en mayores transferencias discrecionales y que pueden ser arbitrarias', explicó.
En este sentido, dijo que 'durante mucho tiempo se auditaron los subsidios y se encontraron situaciones muy crìticas, ya que no se pueden asignar fondos sin que se haga una rendiciòn de cuentas, sin que se haga un examen para determinar si se destinaron a los propósitos para los cuales fueron asignados. Después nos encontramos en esta situación paradójica en la que el Estado pone cada vez más dinero y los servicios no mejoran o inclusive se siguen deteriorando o se transforman en situaciones como las vividas recientemente'.
Sobre las auditorías al Estado de la AGN dijo: 'Nuestra función es la de establecer los hechos y hacer recomendaciones pero debemos reconocer que en materia de subsidios no se han seguido esos consejos y la prueba está que, recién ahora la Justicia se aboca al examen de esta cuestión y encuentra enormes anomalías'.
Subsidios sin control
En relación al transporte ferroviario y la Tragedia de Once, dijo: 'Nuestros informes marcaron una situación de incumplimiento manifiesto y un comportamiento empresarial deplorable. El Estado ponía fondos sin ningún tipo de control, pero ante el incumplimiento de las empresas, los secretarios de Transporte, como Jaime y Schiavi, no hicieron absolutamente nada y se fue generando una suerte de cultura del incumplimiento. La pregunta es adónde iban los subsidios?, y eso es lo que la justicia quería averiguar, ¿esos subsidios se los quedaba la empresa y no los destinaba a lo que estaba previsto o salían por otra fuente presupuestaria e iba a los mismos que lo entregaban? El enriquecimiento manifiesto de Jaime, ¿de dónde proviene?'.
Al respecto dijo que 'lo que pasó en la tragedia de Once debe marcar un hecho definitivo para que el Estado cambie la política de subsidios', para luego señalar que la AGN denunció 'que los subsidios se otorgan sin rendición de cuentas y que las empresas, cuando los reciben, los tercerizan a través de empresas del propio grupo o las tareas de mantenimiento y reparación las llevan a cabo con diferimiento o no las realizan. Hemos construido un arsenal de fotos y documentos sobre nuestra labor de auditoría'.
También remarcó: 'Hemos denunciado que Schiavi obró con absoluta irresponsabilidad y la justicia está decretando detenciones y otras medidas a partir de lo que establece nuestros informes de auditoría. Por otra parte, no era necesario esperar la pericia de los técnicos, que fue muy importante, pero ya el juez, tuvo después de nuestros informes, la posibilidad de decretar la no salida del país de varios funcionarios ya que había una responsabilidad empresarial y gubernamental probada y no tengo la menor duda de que la Justicia se va a pronunciar de forma muy severa tanto con los empresarios como con los funcionarios de Estado' .

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