De esta forma, el titular de la iglesia católica riojana se suma al intendente Ricardo Quintela en la arremetida contra las salas de juego de azar que funcionan en Capital las 24 horas del día, gracias a un amparo judicial de empresarios en contra una ordenanza que los obligaba a cerrar de 5 a 12. “Estos juegos electrónicos son claramente perversos”, indicó el prelado.
“El juego con las máquinas es perverso porque están programadas y al estar programadas son una verdadera estafa para los que van a jugar en ellas, por eso estamos muy en contra de la maquinita”, advirtió el prelado que remarcó que “las máquinas son peligrosas por que terminan enganchando a la gente y el problema es que generan tal ansiedad en el sujeto que sigue jugando e intentando para ver en que momento le da la suerte”.
“El juego de azar no es tan preocupante como el de la maquinita porque allí no manda el azar sino la programación de la máquina para que entregue un premio cada tanta gente y lo demás se la chupa la máquina, por eso nos hemos opuesto a esta práctica desde siempre. Además he observado con preocupación en algún bar como la gente está copada con el juego en la máquina y gasta y gasta y gasta”, advirtió.
En tanto el Obispo consideró que “el control de los horarios de funcionamiento me parece bien porque tiende a sanear el problema, y por lo menos si están cerrados por la mañana evitan la tentación en un tramo horario en la que hay mucha gente en el centro de la ciudad”
En el mismo sentido monseñor Rodríguez declaró que “la ludopatía es la ocasión para muchos problemas familiares, por que se gasta el sueldo y los ingresos que hay en el hogar, no se pagan las deudas y esto genera un escenario social complicado”.
Aunque por otra parte no se pronunció en contra del juego de azar “mientras uno pueda controlar la inversión y el gasto que realiza, por ejemplo cuando adquiere un billete de lotería y apuesta números en la quiniela”, comentó.
Durante el encuentro, los funcionarios abordaron también con el dignatario de la Iglesia Católica riojana la posibilidad de interactuar y compartir programas que apunten a revertir problemas sociales como la violencia en la juventud, la marginalidad y el entretenimiento.
En este sentido Rosas acordó mantener una reunión con monseñor Rodríguez en el mes de febrero para interiorizarlo de las acciones que despliega el área en varias temáticas como empleo y capacitación, en tanto que el obispo alentó la posibilidad de que se articule un trabajo conjunto con la Pastoral Juvenil que está a cargo del padre Tono Fuentes.
Pérez señaló al término de la reunión, que se amplió por espacio de una hora, que la intención es comprometer a la Iglesia Católica y otras confesiones religiosas en la el compromiso de alentar un nuevo pacto social que nos permita erradica problemas que afectan a la juventud y sembrar esperanzas y contención en un sector que demanda respuesta de sus dirigentes, tanto políticos como religiosos y sociales.
Por su parte el obispo propuso también que se sume a las escuelas, los deportes y ONGs que trabajan en la comunidad para que se comprometan y colaboren con el tema.

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