La tradición católica unió a rivales políticos

La fiesta litúrgica por la Cruz de los Milagros juntó en la capital correntina a los principales rivales políticos de la provincia. Por algunas horas radicales y peronistas se guardaron sus diferencias, hablaron de propiciar el diálogo, la buena convivencia y se unieron en abrazos con el Saludo de la Paz.
El vicegobernador Pedro Braillard Poccard (PP), ministros de la UCR gobernante y de otros partidos socios de la alianza oficialista ECO compartieron la ceremonia religiosa con funcionarios kirchneristas del Municipio capitalino, delegación que estuvo encabezada por el intendente justicialista Carlos Mauricio “Camau” Espínola.

Con ausencias llamativas como la del gobernador Ricardo Colombi (UCR) y del presidente de la Cámara de Diputados, Pedro Cassani (PL), la comitiva de políticos caminaron juntos guiados por el legendario madero durante toda la procesión.

Luego, remarcando sus rivalidades, las facciones antagónicas se sentaron en grupos separados en los primeros lugares para escuchar la misa central que presidió el arzobispo de Corrientes Andrés Stanovnik.

Durante su homilía, el Jefe de la Iglesia católica correntina les pidió “sabiduría política” y “ejemplaridad jurídica”, valerse de la fe par “vivir en la verdad” y fortalecerse “para hacer el bien”. “La Iglesia anhela compartir con todos los hombres y mujeres de buena voluntad las enormes ventajas que aporta la fe cristiana a la vida de las personas y a la sociedad”, fueron algunas de las palabras teledirigidas del Arzobispo.

Durante el tradicional Saludo de la Paz, los funcionarios radicales del Gobierno y los kirchneristas del Municipio sólo intercambiaron muestras de afectos con los suyos. Por separados y cada uno con su grupo.

En ese momento el peronista “Camau” Espínola le primereó con el gesto a sus rivales políticos. Cruzó parte del atrio de la Iglesia Catedral y repartió apretones de manos, abrazos y besos entre los funcionarios/as del Ejecutivo provincial.

El espectáculo quedó inmortalizado en varias fotos y seguramente provocará innumerables interpretaciones que intentarán determinar si fue un sincero gesto de afecto o simplemente se trató de una acción que exigió la oportunidad, el protocolo y las circunstancias.

“Es mi modo de actuar. Creo y practico el respeto a las personas. En la política existen diferencias, pero siempre tiene que haber respeto. Los debates se dejan para después, y que sean para construir un futuro mejor”, respondió el Intendente.

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