El nombre de por sí dice mucho cuando es escuchado, sabiendo que forma parte de la vida de la ciudad por más de 20 años y es conocido por todos.
¿Qué otros cambios implementaron?
Esto de por si siempre funcionó con la “Parrilla” y la “Pizza”, pero también tiene una cocina en la que implementamos tener lo que la gente busca. No es un restaurant gourmet, es un restaurant de comida tradicional y en el menú se van a encontrar con platos que antes no estaban, salimos de ese estilo que se manejaba, con el cual durante muchos años no se cambiaba el menú y se venía a comer siempre lo mismo. Hoy eso cambia, igual pasa con los postres que ampliamos variedades, como el arroz con leche, el flan.
¿Dónde radican estos cambios?
Hemos agregado principalmente cosas que veíamos que la gente solicitaba y no teníamos. Entendimos que podíamos ofrecer un plato no tan tradicional para comer, pero fuera de lo gourmet; ofrecemos un plato bien preparado acorde a una gran presentación acompañada de colores para que sea vistoso, pero además, que tenga una buena porción para que los clientes estén satisfechos. Algo especial es de todos los jueves donde trabajamos con la “Pizza Libre”, es algo que a la gente le encanta, por la calidad y los sabores que se ofrecen. A esto le sumamos que en las empanadas agregamos más variedad que no teníamos, como las árabes, las de carne cortada a cuchillo, en donde tenemos más propuestas para el cliente.
¿Hay una oferta amplia de comida?
Como decía, tenemos la parrilla, pizzas, empanadas, minutas, en la cocina contamos con seis platos diferentes. Tenemos una propuesta con tablas de picadas en tres presentaciones para dos, tres y otra para cuatro personas, es desde luego una picada bien completa.
¿Cómo es trabajar un rubro tan especial?
Este es un rubro que me gusta mucho. Con la comida uno encuentra un buen momento para salir de paseo, no importa que puedas buscar en tu salida, cine, teatro, paseo simplemente, pero siempre uno busca salir a comer algo, es como tomar un café afuera. En la ciudad es un hábito que a todos nos gusta, sobre todo si somos bien atendidos y nos miman. Es sabido que todas las sensaciones pasan por el estómago, las emociones que se juntan cuando encontramos esos gustos que asemejan los recuerdos de los platos familiares y de la abuela, entendemos que lo que se quiere ofrecer es una buena experiencia gastronómica.
¿Cómo es la distribución del salón?
Es muy cómoda, este restaurante no tiene muchas plazas, es más bien chico. Contamos con cerca de 85 cubiertos, por lo que ofrecemos el espacio ideal para mimar a nuestros clientes. Tenemos tres mozos para que el que se siente a comer sea por sobre todo bien atendido.
¿La variedad de vinos es la misma de siempre?
No, ahora hemos completado la carta de vinos. Hoy se pueden encontrar vinos desde $600 hasta vinos de $30, ampliamos la variedad para todos los clientes y no nos encasillamos en una sola idea, sabiendo que no todas las personas tienen el mismo poder adquisitivo por lo que buscamos que todos los vecinos puedan ser parte de Bartolo. Además, los vinos fueron pensados para acompañar a los nuevos menús desde luego.
¿Qué invitación se le hace al público?
La invitación a los vecinos de la ciudad es importante, para que se sumen a esta propuesta que ya es elegida por una gran cantidad de personas que encuentran platos y postres nuevos, con renovación del personal y dentro de nuestra idea está la de cambiar el menú cada seis meses.
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