Trabas a las importaciones y su efecto en comercios locales

Desde hace unos meses, la restricción a las importaciones impulsada por el gobierno nacional con el objetivo de proteger y fortalecer la industria nacional ha traído diferentes problemas a los comerciantes del país quienes se ven imposibilitados de contar con determinados productos, necesarios para satisfacer las diversas demandas de sus clientes.
Y en el ámbito local la situación no es muy diferente. En ese marco, La Opinión realizó distintas consultas a comerciantes trenquelauquenses quienes, desde sus rubros particulares, manifestaron su preocupación por esta medida.

En este marco, Hugo Márquez, titular de la casa de informática Next, contó a este medio que “en mi comercio se siente mucho en lo que es la venta de cartuchos para impresoras, no está entrando prácticamente nada en lo que es Hewlett Packard. Por otro lado, está entrando muy poquito o casi nada de Epson y, la vergüenza más grande, es que ahora están apareciendo en el mercado Epson alternativos pero al valor de un original. Y se complica mucho al momento decirle al cliente que uno le ofrece un cartucho alternativo al mismo precio que un original. Recién dentro de 60 días va a estar entrando algo de Hewlett Packard según nos informaron nuestros proveedores. En este caso también está apareciendo algo alternativo pero a precios exorbitantes”, señaló.

Por otro lado y con respecto a la parte de informática, Márquez señaló que “ahí se nota menos, sino aparece una marca de primera aparecen otras marcas, pero sí hay mercadería aunque no con las marcas tradicionales”.

Consultado sobre cuál es el humor de sus clientes cuando no pueden adquirir el producto que buscan, el entrevistado explica que “la gente se enoja porque realiza la compra de la impresora pero no puede conseguir los cartuchos porque no hay en ningún lado. Y mucho más se enoja cuando le informás que el precio de un cartucho alternativo vale igual que un original. Entonces, la gente se pone nerviosa pero no hay otra posibilidad, o lo compran o no pueden usar la impresora”.

Respecto de cómo continuará esa situación en los meses que siguen, el comerciante fue contundente con su apreciación. “La perspectiva es de incertidumbre total, habrá que esperar”, indicó.

Lámparas y bolilleros

Carlos Enrique Ares, titular de Todo Ford, también afirmó que existe un stock limitado en varias casas de repuestos. “Se siente mucho esta medida del gobierno. Por ejemplo, con el tema lámparas es todo un drama de la misma manera que lo es con los bolilleros, incluso nos dijeron que ya nos olvidáramos de los bolilleros japoneses”, explicó.

En ese sentido, agregó que “todo esto es un problema porque son productos muy requeridos por la gente porque, si se te quema la lámpara de un auto, por ejemplo, sí o sí la tenés que cambiar porque si no te ponen una multa. Pero esta misma situación se siente en todos los repuestos en general”, afirmó.

Siempre en esa misma línea de análisis, Ares explicó que esta situación se siente en “todo lo que es repuestos en general ya que cuando uno va a buscar algo específico no lo puede encontrar. Por ejemplo, cables de bujías no entran porque vienen mucho de Brasil y porque hay cables que se fabrican acá pero, lógicamente no son de la misma calidad”.

Consultado sobre cuál es el humor de los clientes cada vez que solicitan, el entrevistado afirmó: “lo toman con resignación”.

Libros

Susú Ávalo, titular de la casa de venta de libros Lecturas, fue otra de las comerciantes locales que se refirió a este tema que preocupa a muchos. “Durante la temporada escolar que era la más complicada que sabíamos que íbamos a tener, sí hubo cosas que no se consiguieron, como novelitas en inglés, es decir, lo que sería literatura complementaria pero en inglés. Esto ocurrió porque en el cupo que les dieron para traer los libros de afuera (los libros de inglés vienen casi todos de afuera, son muy pocos los que se imprimen en el país) aprovecharon a traer lo que es textos y achicaron la parte de novelitas. Entonces, fue en ese tipo de material con el que estuvimos complicados. En algunos casos consultábamos y ya nos decían que no iban a venir o recién terminaron entrando en el mes de abril”, dijo.

Por otro lado, comentó que “en lo que respecta a literatura en general, también hay cosas que no se consiguen como lo es el género técnico. Nosotros trabajamos con las escuelas técnicas a las cuales les realizamos determinados presupuestos y ahí sí es donde más se nota el hecho de que no se consigue el material. Después hay muchos libros agotados pero ya no sabemos si es porque no se hacen o porque no entran”, manifestó.

Alternativas

Desde ese lugar, agregó que “ya pasó la temporada de textos que era a la que nosotros más miedo le teníamos. Estábamos avisados desde el año pasado de que tuviéramos cuidado cuando venía un docente a solicitar el material, que le explicáramos qué posibilidades había de conseguirlos o no. Eso lo manejamos bastante bien para que el docente fueran buscando una alternativa. Por otro lado, en lo que es literatura general, no se siente tanto”.

Según expresó Ávalo, no hay demasiadas expectativas de que la presente situación cambie en el corto o mediano plazo.

“El próximo semestre pienso que va a continuar de la misma manera que ahora. Pero hay muchos Plan B que se pueden hacer cuando no se consigue un determinado libro ya que se puede solicitar otro.

En otros rubros, como puede ser con el tema de los repuestos, que también está complicado, no existe un Plan B. Pero en lo que es libro, puede reemplazarse por otras obras, no es algo de vida o muerte”, culminó.

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