Por las trabas a la exportación, caerá 20% la siembra de trigo

Los productores aseguran que el factor climático y las dificultades comerciales desalentaron la apuesta por el cereal en esta campaña
El complejo esquema de comercialización del trigo impuesto por el Gobierno nacional, sumado al factor climático y a la mala campaña gruesa aparecen como las razones centrales que llevaron a muchos productores a desestimar la siembra del trigo y esperar la llegada de la primavera para apostar nuevamente a la soja y en menor medida al maíz.

Según la última estimación de la Bolsa de Cereales de Córdoba, en la provincia se destinará un 20,7% menos de hectáreas al trigo en esta campaña lo que significa “una merma importante respecto del anterior cálculo obtenido en el mes de marzo, cuando las precipitaciones que marcaban el final del ciclo seco ‘La Niña’ prometían un mejor escenario para esta gramínea por recarga de humedad de los suelos. Acompañando lo anterior, el oscuro panorama del sistema comercial se trataba de minimizar, pensando en una pronta recuperación que aún no se dio. En esos días, el trigo como alternativa en el plan de rotaciones trataba de compensar los magros resultados de las siembras tempranas en los cultivos de verano para obtener una mayor liquidez de cara a la próxima campaña gruesa”, destacó en su informe la Bolsa de Cereales de Córdoba.

Por su parte, el presidente de Cartez, Néstor Roulet, destacó que “aún hoy hay muchos productores que tienen el trigo del anteaño porque no encuentran cómo venderlo. Las exportaciones se abren esporádicamente cuando los exportadores ya tienen acumulada una cantidad suficiente para vender; y se vuelve a cerrar. Así, se beneficia a los grandes grupos, que no son más de cinco, y se perjudica a productores y consumidores”, explicó el dirigente ruralista.

Pero además, según apuntaron los productores, de los 230 dólares que el trigo cotiza a nivel internacional, por las retenciones quedan unos 180 dólares la tonelada. Sin embargo, por el cierre de las exportaciones y el manejo comercial de exportadores y molinos, finalmente reciben apenas 150 dólares aquellos que tienen opción de venta. Muchos no pueden comercializarlo y deben almacenarlo en los campos, a riesgo de perder calidad.

Históricamente la provincia tenía alrededor de un millón de hectáreas destinadas al trigo. Sin embargo, en los últimos cinco años esa superficie fue cayendo sistemáticamente y para esta campaña que comienza se estima que habrá unas 650 mil.

“Ya avanzado el calendario, y con los perfiles en lento retroceso de humedad de suelo, normal para esta geografía del semiárido, un nuevo relevamiento de la Red de Colaboradores del Sistema de Información, arroja una merma del 20,7% respecto de la superficie implantada en la anterior campaña 2011-2012. En números, producto de esta segunda estimación de intensión de siembra, se esperaría para la campaña próxima a iniciar unas 650.000 hectáreas de trigo en la provincia”, señaló la Bolsa de Cereales en su informe.

Por último, Roulet advirtió que el proceso de comercialización del trigo “ahora comenzó a reproducirse en el maíz, donde los productores también tienen serias dificultades para poder comercializarlo”, indicó el presidente de Cartez, quien además advirtió que “la falta de recursos para encarar la siembra de trigo aparece como otro ingrediente, aunque menor, entre los motivos que llevaron a reducir la superficie sembrada de trigo en Córdoba”.

Una tendencia que pone en riesgo los suelos

Menos trigo en invierno implica muchos lotes sin rotación de cultivos y probables siembras de soja sobre soja. La consecuencia a mediano plazo es una fuerte erosión del suelo, lo que hipoteca los rindes futuros, además del impacto medioambiental.

Eso es lo que advierten algunos productores sobre el panorama de los cultivos. Para Roulet, ese riesgo es mayor en zonas como la de Río Cuarto o Jesús María, donde la importancia de la rotación se hace más urgente.

Con respecto al impacto en los precios al consumidor que tendría una apertura de las exportaciones, Roulet señaló que “es mentira que al abrir las exportaciones se multiplicaría el precio. El trigo históricamente representa alrededor del 15% del precio final del pan y actualmente es el 6%. Además, del total de 8 millones de toneladas de trigo que quedan en el mercado interno, apenas 2,5 millones se destinan a la fabricación de pan, otro tanto similar va a la industria de la alimentación, y quedan unos 3 millones que los grandes molinos terminan exportando a precios internacionales y sin retenciones, haciendo grandísimas diferencias al comprar a precio muy bajo la materia prima”, explicó Roulet.

El dirigente consideró que “algo más debe haber detrás de estas políticas nacionales que terminan favoreciendo a un pequeño grupo de grandes empresas en perjuicio de los productores trigueros y de los suelos, especialmente de Córdoba”, remarcó.

El cierre anterior

En la campaña del año pasado “el área sembrada fue de 824.035 hectáreas lo cual significa que se amplió un 2,2% respecto al ciclo pasado. El rendimiento ponderado promedio provincial alcanzó 23,9 quintales por hectárea, valor inferior a la campaña pasada que fue de 34 quintales por hectárea. En cuanto a la producción, el recorte del volumen cosechado estuvo en 31,5% respecto al ciclo pasado. La cosecha de trigo campaña 2011/2012 en Córdoba totalizó 1.847.703 toneladas”, explicó el informe de la Bolsa de Cereales de la provincia.

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