Liliana Carballo es docente y hace quince años trabaja en la escuela de ciegos y disminuidos visuales Santa Lucía, la misma cantidad de años que tiene esa institución en Bolívar que además de albergar alumnos brinda contención a niños con problemáticas sociales.
Son trece los alumnos ciegos y disminuidos visuales que concurren a Santa Lucía y por otro lado, otros seis niños con problemas sociales asisten a la institución por medio de un proyecto ya que la docente y sus compañeras auspician como contenedoras.
La totalidad de los alumnos comparten un aula en común y según Liliana eso da muy buenos resultados, "tenemos la autorización de la inspectora, los niños que tienen problemáticas sociales no son matriculados sino que forman parte de un proyecto", manifestó.
Respecto a las actividades que se llevan a cabo, Carballo detalló que con los niños ciegos y disminuidos visuales se trabajan actividades pedagógicas y hacen las tareas de la escuela ya que ellos asisten a una institución como alumnos integrados y en contra turno van todos los días a Santa Lucía. "A los niños ciegos tratamos de enseñarles actividades de la vida diaria, juegos y todo lo pedagógico y recreativo", expresó la docente.
La dipregep a la que pertenece la escuela no acepta la inscripción de personas adultas y es por eso que Santa Lucía sólo recibe a los niños desde inicial hasta el secundario. De esta manera, los adultos que sufren esta problemática no tienen un lugar en nuestra ciudad donde puedan encontrar un espacio de contención. "Hace aproximadamente tres años había hablado con la directora de Discapacidad que en ese momento era Silvia Gallego, me había prometido un proyecto que presenté para atender a los adultos de dos a tres veces por semana y quedó en la nada", indicó Liliana. "Mucha gente viene a verme para ver qué se puede hacer pero Dipregep no nos permite la atención a adultos", completó.
Respecto de volver a presentar la iniciativa para lograr que los adultos puedan tener su lugar, la docente planteó que "si Dios quiere cuando empecemos con la escuela, aproximadamente en abril, voy a sentarme a charlar con la gente de Discapacidad de la Municipalidad o porqué no con el mismo intendente para ver qué podemos hacer por los ciegos adultos".
El interés de Liliana por conseguir que se tenga en cuenta a los adultos ciegos o disminuidos visuales lo explica al afirmar que "es muy difícil psicológicamente para el ciego adulto que perdió la vista y yo no pretendo ser la psicóloga de él pero si ayudarlo en las tareas de la vida diaria como tomar mate y leer mediante el sistema braile. Es brindarle las posibilidades de la vida común porque por ser ciego no es que no sea una persona integra, sólo quiero ayudar a sobrellevar la problemática".
En cuanto al trabajo que se realiza dentro de la escuela, Carballo demuestra que se hace con muchas ganas, "el lunes comienzan las clases y, aunque sea docente, estoy limpiando porque no tenemos porteros ni equipo técnico. A la escuela la conformamos la directora, la preceptora y yo, pero lo hacemos con muchas ganas y estamos muy satisfechas con los alumnos"
Más adelante Liliana destacó que "si bien los chicos vienen de distintas instituciones y niveles sociales, esto es una familia y se trabaja con mucho placer, contención, mucha cordialidad entre ellos, son muy solidarios y realmente ese es el trabajo que importa, que los chicos se puedan integrar sin importar las diferencias".
La escuela Santa Lucía además de brindar contención ofrece a los alumnos que asisten todos los días el desayuno y la merienda. "Hay niños que tienen necesidades como de calzado o de comida y tratamos de solventársela. Otros chicos van al comedor pero sábado y domingo no está abierto, entonces entre todos tratamos de darles una bolsita con alimentos para el fin de semana", señaló la docente al momento que informó que esos gastos se compensan con el dinero que se recauda gracias a la rifa que vende la institución y muchas veces también el personal de la escuela colabora con insumos alimenticios.
La rifa
Desde el año pasado la escuela Santa Lucía sacó a la venta una rifa y según la docente Liliana Carballo "la comunidad respondió muy bien, se está vendiendo muy bien y quedan pocos números. Estamos muy satisfechos porque siempre contamos con la comunidad de Bolívar".
El sorteo se realizará el año próximo ya que la rifa salió a fin del 2011 y todavía se puede adquirir tanto en la misma escuela ubicada en Belgrano 335 o comunicándose al número 15625718.
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